Cuando hablamos de educación es imposible no pensar en Finlandia y su modelo innovador de enseñanza.

¿De qué se trata y porque funciona tan bien?

Se le da la importancia que merece.

Ser profesor en Finlandia es muy complejo y no basta con querer enseñar, sino con estar bien preparado para acompañar a los niños en su aprendizaje, frustraciones y sacarlos adelante adaptandose a ellos.

Para lograrlo no solamente se deben cambiar los profesores, debe cambiar la sociedad, debe confiar en el método y todos sus engranajes, dándole el lugar correcto y contribuyendo con éste en sus casas.

¡Los puntos principales para dar vuelta la tortilla!

1 – Cambiar la cabeza

Un Finlandés promedio, lee 1 libro por semana y el 80% de las familias visita las Bibliotecas el fin de semana. Esto no es una obligación, lo hacen por placer, grandes y chicos leen!

2 – Darle a la enseñanza el lugar que merece

El profesor debe tener un lugar importante en la sociedad, ser profesor debe ser una profesión con prestigio.

Estamos depositando el futuro, a nuestros hijos en sus manos, debemos confiar en ellos y solamente los más capacitados serán los que podrán desempeñarse en esa tarea.

En Finlandia la preparación de un profesor es tanto o más larga y exigente que la de un médico en Argentina.

Poniendo un claro ejemplo: De 300 profesores que comienzan la carrera, solamente 70 la terminan. Solo los más capacitados son seleccionados para esta difícil tarea.

3 – Cambiar la forma de educar

El mundo está en constante cambio y la educación debe acompañarlo, así como los profesores a los niños en su proceso educativo.

Actualmente el modelo de educación le aporta ciertos conocimientos a niños y adolescentes, herramientas para enfrentarse a problemas puntuales.

Si bien este modelo educativo funciona de cierta forma (según mi punto de vista) no se le enseña al alumno lo más importante, pensar, cambiar, adaptarse, compartir, hacer valer su postura en un equipo de trabajo y resolver problemas complejos, como los que vamos a encontrar día a día (aun no conocemos sus características, pero debemos adaptarnos).

La educación en Finlandia reemplazó las materias curriculares por el denominado “phenomenon learning”, se trata de proyectos grupales, trabajos de planificación e investigación en los que los niños apoyados por sus profesores desarrollan su creatividad, trabajan en equipo (como deberán hacerlo en la vida), investigan y sacan conclusiones.

No hay deberes, o son prácticamente nulos. Todo se trabaja en clase y muchas de las tareas son juegos en grupo.

Los profesores y los niños llevan juntos mucho tiempo, ya que los profesores no cambian año tras año, sino que los acompañan a lo largo de su aprendizaje, creando lazos fuertes, confianza, motivación y seguridad.

4 – Creatividad, tiempo de clase y evaluaciones

Se debe fomentar la creatividad. No solo premiar al más rápido en matemáticas o quien retiene fácilmente definiciones. Detectar las mentes creativas y hacer que se desarrollen para que disfruten el aprendizaje y se vuelvan grandes artistas.

El tiempo de clase es reducido, las clases son de 45 minutos con descanso de 15 minutos.

El tiempo de una jornada es de aproximadamente 5 horas, con descansos, juegos y media hora para almorzar.

Las evaluaciones no deben ser numéricas, esto crea competencia, frustración y no ayuda a los niños con dificultades, en contraposición la frustración hace que el niño evite estas tareas que más trabajo le dan.

En el nuevo modelo educativo los profesores elaboran evaluaciones descriptivas en las que se explica la situación del niño a los padres. Estas relatan como se relaciona, sus destrezas ya sean artísticas, creativas, científicas, etc. y donde pueden ayudar los padres, para juntos facilitarle al niño su aprendizaje.

5 – Educación gratuita y personalizada

La educación en Finlandia en xxx casero es gratuita e incluye libros, materiales de estudio y comida, para que todos tengan las mismas posibilidades.

Las realidades son diferentes y la educación debe adaptarse.

En contextos complejos (climáticos, económicos, etc) se debe apoyar al niño para resolver los “problemas” o situaciones que se presentan cotidianamente y se debe informar a los padres para que colaboren en las dificultades que presente el niño.