PROGRAMA
LISTA NARANJA (LISTA NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS)
Tradición
y presente de lucha
La
Asociación Gremial Docente (AGD)-UBA se construyó
como una nueva opción gremial según los postulados
de la democracia sindical y de las asambleas docentes. Se construyó
como respuesta a la usurpación de ADUBA por una camarilla
corrupta aliada al Rectorado y al Ministro Flamarique que, ya
por entonces, se había desplazado rápidamente no
sólo a prácticas burocráticas y propatronales
sino directamente a una política de vaciamiento gremial
que le hizo mucho daño a la movilización sindical
de los docentes universitarios de la UBA, precisamente en una
universidad clave para el combate contra los ajustes presupuestarios.
Utilizando el fondo sindical de los descuentos por planilla para
desarrollar esta política, Aduba terminó siendo
el brazo gremial del shuberofismo para los trabajos sucios de
confusionismo y macartismo sindical en el seno de la UBA. De allí,
el destino oficialista de algunos de sus principales dirigentes
cuyo lugar natural hoy no son las asambleas de docentes sino los
pasillos y oficinas de Rectorados y ministerios.
Después de combates jurídicos y laborales por recuperar
el gremio para los docentes universitarios y ante la complicidad
del Rectorado y Ministerio de Trabajo en la protección
de una cúpula sindical corrupta y nada representativa,
los activistas docentes de la UBA, encabezados por las Gremiales
de las Facultades, decidieron poner en pie una nueva alternativa
gremial, la AGD-UBA, y pusieron todas sus energías y militantes
gremiales para el crecimiento de esta opción que hoy es
la única organización verdaderamente gremial de
los docentes de la UBA.
Por tal motivo, el reconocimiento jurídico de la organización
-obtenido a fines del año pasado- constituye un verdadero
triunfo que recupera una tradición antiburocrática
y combativa. Pero, más que el estatuto jurídico,
lo que interesa es que sean los propios docentes universitarios
de base los que reconocen a la AGD-UBA como la defensora de sus
derechos.
Fue toda esta experiencia de lucha antiburocrática la que
preparó a la AGD-UBA para protagonizar en la medida de
sus fuerzas los acontecimientos de diciembre de 2001 que dieron
por tierra con De La Rúa-Cavallo y lo que permite actualmente
articularse con las luchas populares de caceroleros, piqueteros
y asambleístas populares.
Para quienes desde la AGD-UBA siempre defendimos el carácter
activo de los paros docentes, el espacio de la asamblea como lugar
de resolución y el programa de reivindicaciones como la
estrategia de la lucha, la actualidad de una movilización
social que haga suyos estos planteos le aumenta el entusiasmo
por consolidar un gremio universitario de manera definitiva.
Por eso, las próximas elecciones de la AGD, que se realizarán
el 26, 27 y 28 de junio próximos, son una oportunidad para
una masiva afiliación. Es necesitan de una masiva presencia
de docentes bajo un programa de lucha que al mismo tiempo haga
crecer la participación en los distintos niveles de la
actividad gremial para llegar a aquellos compañeros que
todavía no se han acercado a la organización.
Frente al colapso de la universidad
Las
primeras elecciones de la AGD-UBA se desarrollarán en una
situación de completo hundimiento para el país y
para los trabajadores.
El gobierno de Duhalde ha venido a completar la obra de De la
Rúa y Cavallo. Ha llevado adelante la licuación
de las deudas de los grandes capitales nacionales y extranjeros
a costa de la más impresionante devaluación del
salario de los trabajadores y la expropiación de los pequeños
ahorristas
La exigencia de los mercados y del gran capital financiero imperialista
ha llevado a nuestro país al derrumbe total. Ya no se trata
de una situación de emergencia sino de disolución
nacional política y económica sin precedentes, que
se expresa en la existencia de múltiples monedas sin ningún
respaldo, la confiscación de los ahorros, la destrucción
del sistema de salud, la quiebra industrial, el colapso educativo
en todos sus niveles y en todo el país.
Pero el Fondo Monetario Internacional pretende más. Pretende
450 mil despidos en las provincias, una ley de quiebras a su medida,
la impunidad de los banqueros y de la justicia del régimen,
promueve la hiperinflación y una depresión económica
del 15% del PBI.
Hoy está más claro que nunca el agotamiento de cualquier
salida capitalista que contemple alguna mínima reivindicación
para los trabajadores y el pueblo.
Las mismas políticas que hundieron nuestro patrimonio económico
están llevando a la ruina a nuestro patrimonio científico,
cultural e intelectual. Llevan al colapso a las universidades
nacionales.
En el caso de la UBA, el shuberoffismo, cuya hegemonía
se mantuvo por 16 años, ha sido virtuoso en componendas,
clientelismos y dependencia política de los ajustes llevados
a cabo. La sola mención de que no ha realizado en todo
este tiempo ninguna asamblea universitaria que no fuera para la
elección de rector habla por sí solo de la inercia
burocrática de sus órganos de gestión.
El shuberoffismo ha hecho su parte. Ahora, para terminar el trabajo,
y como resultado de una Asamblea ilegítima, la UBA tiene
como conducción a un rector representante del liberalismo,
Jaim Etcheverry, y por detrás a las mismas trenzas de ayer,
cuyo propósito es avanzar en la privatización de
la enseñanza superior, en la precarización y en
la flexibilización de sus trabajadores docentes y no-docentes,
como queda revelado en su aprobación del presupuesto recortado
para la UBA.
La UBA no es una isla, forma parte de una sociedad escindida por
intereses sociales irreconciliables. Por un lado, están
los que pretenden una universidad que no genere gastos, que se
autofinancie con su producción científica e intelectual
al servicio de los grandes pulpos. Por el otro, los trabajadores
docentes y no docentes combativos que, junto con los estudiantes,
estamos convencidos de que la universidad estatal, pública
y gratuita, autónoma y bajo el cogobierno de los tres estamentos,
es la única garantía para mantenerla de pie y al
servicio de los intereses nacionales.
Por eso, lo que necesita la Universidad de Buenos Aires es homólogo
con lo que necesita el país. Necesita de una profunda reforma
política, no precisamente la que quiere realizar el duhaldismo
o la que quiso implementar el shuberoffismo en su oportunidad
o la que intentará Etcheverry, para achicar los márgenes
de la oposición política y articular la estrategia
universitaria con los objetivos del mercado respectivamente.
Nuestra reforma universitaria debe tener el carácter democrático
de las tradiciones antiburocráticas que defendemos y de
lo que los piquetes, cacerolazos y asambleas populares están
señalando. La UBA necesita su propia Asamblea Universitaria
Constituyente que discuta la democracia universitaria, el control
presupuestario, que le reconozca a todos sus claustros el derecho
a la deliberación y decisión en el marco de una
proporcionalidad de la representación de acuerdo con la
incidencia de cada uno. Debe terminar con la existencia de docentes
de segunda clase, no docentes sin voto y de alumnos con voto calificado.
Debemos poner a la UBA en pie para que encabece, como la Universidad
más grande del país, la lucha por el aumento del
presupuesto educativo y universitario, para que no haya más
ningún docente ad honorem en la Universidad, para que la
carrera docente y los concursos sean transparentes, para que se
cumpla la media canasta familiar como salario testigo.
Pero también debemos poner en pie a la UBA para que se
articule con el movimiento social y popular, única manera
de derrotar al plan económico, social, político
y cultural hambreador encarnado en los políticos del sistema,
los empresarios del modelo y los burócratas de siempre.
Frente a la construcción gremial
Los
que sostenemos este programa estamos empeñados en fortalecer
un gremio constituido como expresión de continuidad del
movimiento sindical de docentes universitarios nacido desde la
histórica huelga de 1988 y de la tradición antiburocrática
y combativa que nos dio origen. Un gremio que juntamente con el
resto de la comunidad universitaria tome en sus manos la defensa
y recuperación de la universidad pública.
En este sentido nos pronunciamos:
-
Por una AGD-UBA independiente del Estado, los patrones y las políticas
de los partidos del sistema, corresponsables de la miseria social
y ruina de todas las conquistas que el pueblo argentino supo conseguir,
situación en que también está sumergido -como
no podría ser de otra manera- el sistema universitario.
-
Por una AGD-UBA que rechace de plano la tregua de las centrales
sindicales que han participado del Diálogo Argentino impulsado
por la Iglesia y las Naciones Unidas, verdaderos representantes
de las políticas del FMI.
-
Por una AGD-UBA que rechace de plano el Consejo de Concertación
Social que impulsa el gobierno nacional. Se trata de la peor de
las treguas porque se negocia de espaldas a la rebelión
popular, al argentinazo que acabó con De la Rúa-Cavallo,
en cuyas jornadas históricas del 19 y 20 de diciembre la
gremial estuvo en las primeras filas.
-
Por una AGD-UBA que articule sus luchas con las que llevan adelante
los caceroleros en su reclamo de "Fuera Duhalde" "Que
se vayan todos", los piqueteros y las organizaciones sindicales
combativas. Como continuidad de nuestra movilización contra
quienes sostienen al gobierno hasta el 2003 para que realice "la
tarea sucia" del más bestial ajuste en el que estará
el arancelamiento y la autogestión y privatización
de la educación superior, lucharemos para "que se
vayan todos" y gobiernen los trabajadores.
-
Por una AGD-UBA que luche por la defensa de las libertades democráticas
y los derechos humanos, por la derogación de las leyes
de punto final y obediencia debida, al tiempo que reclame el juicio
y castigo a los responsables del genocidio y de todas las represiones
a los trabajadores llevadas a cabo en democracia. Que reclame
por la libertad y el desprocesamiento de todos los luchadores.
-
Por una AGD-UBA que defienda la autonomía universitaria
contra la injerencia creciente de camarillas y clanes que disfrazados
de academicistas pretenden implementar políticas de privatización
y destrucción de la universidad pública. Son estos
aparatos burocráticos los que impulsaron e impulsan organizaciones
gremiales dóciles y afines al sistema, que les permitan
"dejar hacer" sin resistencias.
-
Por una AGD-UBA que participe activamente en la CONADU Histórica,
como organización nacional de los docentes universitarios
nacionales, para construir una federación antiburocrática
y combativa que se ponga al frente de la lucha y la defensa de
la universidad pública y gratuita y de nuestras reivindicaciones.
Que se articule con el gran movimiento social representado hoy
en las asambleas populares, las organizaciones piqueteras en lucha,
los sindicatos combativos para derrotar el plan económico,
político y social que condena a nuestro pueblo.
-
Por una AGD-UBA cuyo funcionamiento realmente autónomo
se base en los métodos propios de la democracia de los
trabajadores, con deliberación colectiva, asambleas soberanas,
cuerpos de delegados. En un espacio de trabajo en donde prevalecen
los prestigios académicos, las particularidades disciplinarias
y una estructura con muchos resabios feudales y corporativistas,
resulta imprescindible fortalecer una organización que
no realice distingos entre docentes rentados y ad honorem, regulares
e interinos, con dedicación exclusiva o simple, investigadores
o docentes.
Nuestras
reivindicaciones
Por
una salida de la crisis económica, política y social
1.
Fuera el gobierno ilegítimo de Duhalde. Por una asamblea
popular constituyente.
2.
No al pago de la deuda externa.
3.
Nacionalización de la banca, las AFJP y las empresas privatizadas.
4.
Indexación salarial.
5.
Prohibición de despidos y suspensiones.
6.
Estatización y puesta en marcha bajo control de los trabajadores
de toda empresa que cierra o despida.
7.
Condonación de impuestos, rebaja de servicios públicos
y prohibición de cortes de suministro.
8.
Inmediata devolución de los depósitos a los pequeños
ahorristas.
9.
Devolución del 13% a jubilados y estatales.
10.
No a la rebaja de las asignaciones por planes de empleo y salarios.
11.
Salario mínimo y subsidio al desocupado acorde al valor
de la canasta familiar, indexado por costo de vida.
12.
Trabajo genuino y permanente para todos los desocupados.
13.
Por el juicio y castigo a los genocidas de ayer y a los autores
intelectuales y materiales del 19 y 20 de diciembre.
14.
Por la libertad y desprocesamiento de todos los presos por luchar.
Por una universidad pública, gratuita y abierta al pueblo
1. Exigir que no se arancele ni privatice bajo ninguna modalidad
la Universidad.
2. Exigir que se termine con todas las formas encubiertas de arancel
hoy en vigencia.
3. Rechazar toda forma de arancelamiento en pre-grado, grado y
posgrado.
4. Capacitación gratuita para todos los docentes, investigadores
y creadores universitarios.
5. Exigir que se eliminen todas las formas actuales de injerencia
de las empresas, los organismos multilaterales y los bancos sobre
los contenidos de la enseñanza y sobre los proyectos de
investigación.
6. Exigir el pleno funcionamiento y financiamiento de los hospitales
universitarios.
7. Por el ingreso irrestricto de los estudiantes.
8. Reclamar becas para todos los estudiantes.
9. Exigir la democracia directa universitaria y la plena participación
de todos los niveles de la docencia en el gobierno universitario.
Claustro Único docente.
10. Demandar al CIN y a cada Rectorado y cada el Consejo Superior
que reclamen la libertad de todos los presos políticos,
el desprocesamiento de los luchadores populares y el Juicio y
Castigo de los responsables del asesinato de Carlos Almirón
y de todos los demás caídos en las jornadas del
19 y 20 de diciembre.
Por
un aumento del presupuesto universitario
1. Rechazo al Presupuesto 2002. Inmediato incremento del presupuesto
universitario e íntegra ejecución del mismo.
2. Exigir al CIN y a cada Rectorado y cada Consejo Superior que
anulen las resoluciones tomadas que han avalado el presupuesto
propuesto por el P.E.N.
3. Exigir que no se utilicen los fondos destinados a nuestra salud
y nuestra jubilación para paliar el recorte.
Por
la estabilidad de todos los docentes
1. Exigir la estabilidad de todos los trabajadores docentes hasta
la sustanciación de concursos en los que se contemple la
carrera docente.
2. Por la estabilidad de los docentes, investigadores y ayudantes-alumnos.
3. Por el cese inmediato de todo tipo de medidas contra los trabajadores
universitarios que ejercen su constitucional derecho de huelga
y de peticionar ante las autoridades.
Por
la recuperación de nuestros salarios
1. Indexación de los salarios devaluados. Media canasta
para el cargo testigo e indexación según costo de
vida.
2. Devolución de los montos recortados a los sueldos, el
pago de las sumas adeudadas (FONID e Incentivos) y la restitución
del 13% y del salario familiar a todos los trabajadores docentes.
3. Exigir que no se toque ningún salario a los trabajadores
universitarios: regulares, interinos, becarios, permanentes, transitorios,
contratados, pasantes y jubilados.
4. Exigir que se paguen inmediatamente los incentivos y las cuotas
del FONID adeudadas, así como las devengadas para el presente
año, y exigir al CIN que rechace la anulación del
FONID en el Presupuesto del año 2002 y reclame su inmediata
incorporación al mismo.
5. Rentas para todos los docentes ad-honorem.
6. Por la recuperación de DOSUBA para los trabajadores.
Por
mejores condiciones de trabajo
1. Por nuevas designaciones para cubrir cargos vacantes o de creación.
2. Por el desdoblamiento de aquellas comisiones (seminarios, talleres,
prácticos, etc.) en donde la cantidad de estudiantes obstaculice
la tarea pedagógica.
3. Por el mejoramiento (reparación, construcción,
etc.) de los espacios físicos para poder desarrollar una
actividad acorde con una educación universitaria de calidad.
4. Por la recuperación de todos los espacios públicos
privatizados en las facultades para ser puestos al servicio de
la comunidad universitaria.
5. Por la implementación en todas las facultades del semestre
sabático que permita la posibilidad de una formación
continua de los docentes que están frente a curso.