El
XIV Congreso Extraordinario de Suteba, realizado en Chascomús,
tuvo la característica de todos los anteriores congresos:
fue una ficción de deliberación, a 110 kilómetros
de Buenos Aires. Pero, por primera vez, casi 80 delegados representantes
de la oposición transformaron la tradicional fiesta celeste
en un calvario para la burocracia.
Bahía Blanca, La Plata, Lomas de Zamora, General Rodríguez,
Marcos Paz, General Sarmiento, y la delegación más
numerosa del conurbano, La Matanza, vinieron con mandatos de lucha.
Ensenada también sumó su voto opositor y hubo mandato
por paros progresivos de Escobar. Además, había
compañeros opositores en la mayoría de las delegaciones
del conurbano y de localidades importantes, como Mar del Plata.
La oposición era, pues, mucho más de lo que reflejó
la votación, en la medida en que los congresales están
obligados a votar por la moción que haya ganado en la asamblea
distrital, sin representación de las posturas votadas en
las asambleas en minoría.
Un intento de censura
El informe de Yasky tuvo dos ejes.
El primero, un apoyo vergonzante al gobierno Kirchner, un gobierno
que aunque no ha "redistribuido la riqueza" ha tomado
medidas "que nos gustan a todos". En consecuencia, la
"nueva etapa" es compleja y lleva a no adoptar medidas
de confrontación que permitan a la derecha "agazapada"
levantar vuelo.
El segundo, plantearle a la oposición una política
de integración con el aparato celeste, discutiendo las
diferencias y los matices en los ámbitos orgánicos
pero evitando cualquier delimitación pública.
La preocupación de la burocracia se manifestó, por
primera vez en la historia, en el intento de negociación
de un mandato común, en el que la oposición aceptara
un despacho único.
Las intervenciones de la oposición demolieron los planteamientos
políticos de la burocracia y plantearon la necesidad de
un real plan de lucha, con paros progresivos, y la convocatoria
de un plenario provincial de delegados con mandato.
Ponerse los pantalones largos
El desenvolvimiento del congreso dejó en claro la importancia
de que las seccionales opositoras y las minorías, junto
con el resto del activismo anti-celeste, se constituyan públicamente
en un bloque de cara a todos los docentes de la provincia de Buenos
Aires.
Todas las seccionales opositoras y Matanza llevaron el planteo
de un plan de paros progresivos, la lucha por los 200 de aumento
al básico, y el rechazo a la política de conciliación
con el gobierno, y a la consulta trucha, la soberanía de
las asambleas y el reclamo de la convocatoria al plenario provincial
de delegados.
Daniel
Sierra
28-08-03
Importante
Presencia de los Docentes en las Deliberaciones
La ANT Hizo Suyo el Reclamo Docente
En
los dos días de deliberaciones de la Asamblea Nacional
de Trabajadores, las representaciones docentes de la provincia
de Buenos Aires del Suteba aportaron sus experiencias en la recuperación
de seccionales de manos de la burocracia de Yasky-Maffei, y explicaron
como se está desarrollando la lucha por el aumento salarial
y demás reivindicaciones.
Estuvieron
presentes directivos de Lomas, Gral. Sarmiento (se leyó
la adhesión de las Secretarías Adjunta, Organización,
Cultura, Acción Social y Prensa), Gral. Rodríguez,
La Plata ,y sectores de oposición al oficialismo provincial.
Los
delegados expusieron el carácter unificador de la consigna
del aumento salarial ¡¡ya!!, y el planteamiento de
lograr un piso acorde al valor de la canasta familiar. La vigencia
de colocarle un monto al pedido salarial, para que el conjunto
de los docentes se encolumne con el reclamo, y que sirva de freno
al levantamiento de las medidas de lucha por las migajas que pueda
ofrecer el gobierno. Al mismo tiempo se expuso que la lucha por
el salario docente es la lucha por defender la educación,
como lo es también la lucha por las becas de los jóvenes,
los comedores, el planteo nunca abandonado de la derogación
de la Ley Federal, etc.
Los
planteamientos tuvieron eco, y fue así que las resoluciones
de la comisión de movimiento obrero, incluyeron el reclamo
de aumento ya de $200 para los docentes y el llamado a movilizarse
de conjunto para apoyar esta lucha. Se incorporó al documento
final el carácter divisionista de la conducción
de la CTA, que en lugar de unir la lucha de los auxiliares (porteros)
con los docentes, avaló un paro de ATE y otro de Suteba
con un día de diferencia (uno el 6/8 y otro el 7/8). Mostrando
una vez más que la tregua con los gobiernos de turno es
una política consciente de las conducciones burocráticas,
y llamando a votar en las elecciones de la CTA a las listas de
oposición al degenarismo.
Se
puso de relieve la unidad de acción de las agrupaciones
combativas en la defensa de los intereses de los trabajadores
docente, como la base que luego permitió la discusión
de un programa, para confluir en la conformación de listas
en toda la provincia.
17-08-03