1.
EL gobierno y sus proyectos
En poco tiempo el gobierno nacional de Kirchner ha mostrado su
política en relación a la educación. Primero
con el acuerdo firmado con el FMI que deja en claro la necesidad
de nuevos ajustes para llegar al superávit de las cuentas
publicas prometido (3%), y que congela el salario de empleados
públicos y jubilados.
Luego con el anunciado plan del "progresista" Filmus
en relación al canje de deuda externa por educación.
Dicho proyecto no solo reconoce integralmente la deuda externa
y somete a la población a las penurias crecientes que implica
su pago, sino que somete a la educación en un plano superior
a todo lo conocido, a los dictados de los organismos de crédito
internacionales (FMI, Banco Mundial, etc), y a sus lacayos locales
que pretenden meter mano en educación (las ONGs que sirven
de pantalla a las empresas y a la iglesia que harán grandes
beneficios "controlando los fondos" de este programa).
O sea el imperialismo decidirá cuanta plata gastar, donde
gastarla, cuanto deben ganar los docentes y que hay que enseñar.
El plan "Nueva Escuela" del gobernador Solá es
funcional a esta política de Filmus. Es la "segunda
generación de reformas educativas", para completar
las tareas inconclusas de la aplicación de la ley federal
de educación en la provincia.
Aparece con claridad el objetivo de continuar con el congelamiento
salarial para los docentes y avanzar en la flexibilidad laboral
y la modificación del estatuto del docente. Junto a estos
anuncios vienen también el intento de aumentar el aporte
de los trabajadores al IOMA y la modificación del régimen
jubilatorio provincial.
Esto agrava las consecuencias ya producidas por el proceso de
transferencia de escuelas a las provincias:
- Por un lado la ruptura del proyecto educativo nacional y la
consiguiente atomización del sistema con la excusa de adaptarlo
a las realidades locales, lo que trasunta en un descenso de la
calidad educativa.
- Por otro el desfinanciamiento de la educación a partir
de la transferencia a Estados provinciales quebrados que en consonancia
con el poder nacional implementaron políticas de ajuste
que agudizaron la ruptura del sistema educativo.
Mientras los estatales seguimos con el salario congelado, otros
sectores de trabajadores están obteniendo importantes triunfos.
Allí tenemos a los telefónicos, choferes de colectivos,
trabajadores metalúrgicos, del subte, del pescado, que
además de los aumentos ya otorgados por el gobierno han
conseguido nuevas conquistas salariales y laborales. Por lo tanto
el cuadro político abierto habla de una lucha entre las
patronales y los trabajadores por sus intereses.
2.
La Nueva Escuela de Solá
En su plan educativo 2004-2007 el gobernador desarrollo a fondo
su objetivo: un regreso al fracasado modelo chileno y español
de municipalización de las escuelas, rechazado reiteradamente
en nuestra provincia a Decibe y Llach (se han seleccionado como
distritos testigos para iniciar esto Malvinas Argentinas y Tandil,
bajo el eufemismo de la "descentralización administrativa");
al desguace mayor del sistema educativo eliminando una planificación
integral e introduciendo como eje del sistema los "proyectos",
una tendencia creciente a introducir el trabajo por contrato y
sin estabilidad de los docentes que participan en esos "proyectos"
(el COA por ejemplo); la desaparición de algunas ramas
(especial) con la integración forzosa de los niños
con necesidades especiales a la escuela común; el achique
de los institutos de formación docente mediante una restricción
del ingreso y desaparición de carreras básicas;
y el avance sobre el estatuto del docente para eliminar la estabilidad
y las conquistas laborales que aún perduran, mediante la
convocatoria a una paritaria.
Es
un paquete integral, que representa una concepción educativa
clara: la educación pública debe ser privatizada
y quedar en pie solo un circuito educativo "asistencial"
para los sectores que no pueden ni podrán acceder a una
educación arancelada.
Un proyecto educativo implícito en la desarticulación
de cualquier plan educativo integral de escala nacional o por
lo menos provincial. La adaptación localista de los contenidos
es llevada al extremo, creando una anarquía en cuanto a
los conocimientos mínimos y le quita respeto y validez
a los títulos por no reflejar el nivel mínimo de
conocimientos alcanzados.
Frente
al disloque producido por la reforma educativa es imperiosa la
vuelta a un sistema educativo nacional, que otorgue títulos
de validez nacional, que esté al servicio de la mayoría
trabajadora de este país, y no de acuerdo a los intereses
de embrutecimiento de la población que persiguen los organismos
de crédito, los bancos y las empresas.
El
plan de Solá no es un conjunto de buenas ideas que contarían
con el defecto de falta de presupuesto para ser bien implementadas.
Es una concepción contraria a la educación pública
y que intenta avanzar en la explotación de los alumnos
vía las pasantías y la "venta de servicios"
y la flexibilización docente. (Para un mayor análisis
crítico del Plan "Nueva Escuela" dirigirse al
documento "Enfrentemos el Plan educativo de Solá"
de la Lista Violeta de La Matanza).
En
estas condiciones, el anuncio de convocar a paritarias que hace
el gobierno, no puede recibir otra respuesta que ser rechazado
y denunciado. Las paritarias implican una negociación entre
la patronal y los dirigentes sindicales, con el supuesto arbitraje
del estado. En el caso de los gremios privados si no hay acuerdo
entre los representantes patronales y sindicales, falla el ministerio
de trabajo. En el caso de los gremios estatales, está claro
que el estado tendría un doble rol, ser patronal y árbitro.
Todos los ejemplos de negociaciones colectivas de los últimos
años, implican pérdidas de condiciones laborales.
Por el contrario, las pocas conquistas obtenidas han sido arrancadas
con la lucha y no sentándose graciosamente en una negociación.
Las negociaciones han sido el resultado obligado e impuesto a
las patronales por la lucha.
Frente a los anuncios del gobierno, aceptar la paritaria implica
aceptar una negociación a la baja del estatuto y los derechos
que aún conservamos. Es ficcional la idea de que en la
paritaria se podría poner un límite, porque hasta
un límite implica pérdida de acuerdo a las pretensiones
del gobierno. Imaginemos el escenario de la mesa de negociaciones
de la paritaria docente. Se sentarían el Suteba, Feb, Udocba,
Sadop, y cuatro o cinco sindicatos menores mas de la provincia.
Quedan afuera los aproximadamente 100.000 docentes no sindicalizados.
Allí la negociación son cargos en IOMA , el IPS,
etc. Si se obtuviera (aunque no forma parte del paquete que el
gobierno estaría dispuesto a poner entre los puntos a tratar),
parte del primer aumento es para los sindicatos como pasa con
el incentivo. Quiere decir que además de salario y condiciones
de trabajo se discute dinero y cargos para los sindicatos. Lo
que se firma no se vuelve a reafirmar en la base, queda ya en
firme.
La paritaria de empleados estatales culminó con recortes
salariales y aumento de las horas de trabajo, y los dirigentes
se acusan unos a otros por la responsabilidad de este engendro.
Solo una lucha que logre una derrota del gobierno puede colocarnos
en la situación de reconquistar derechos perdidos y por
sobre todas las cosas EL AUMENTO SALARIAL. El aumento salarial
es el centro de las necesidades actuales de la docencia. En ese
sentido reclamar los $200 de emergencia al básico y la
lucha por un salario igual al costo de la canasta familiar, es
el norte que deben seguir todos los procesos de lucha.
Exigimos igualmente la equiparación salarial del maestro
de grado (cargo testigo) con el del docente de tercer ciclo, bajo
el concepto de a igual trabajo, igual salario. La incorporación
de las sumas en negro al básico es otro aspecto en el reclamo
salarial, acompañado de la exigencia de que la patronal
(o sea el gobierno) se haga cargo en forma integral de los aportes
al IOMA. De esta manera evitamos que el blanqueo se transforme
en una baja del salario del bolsillo y vaya a engrosar los fondos
para los negociados con el IOMA que el gobierno realiza.
Para obtener estas reivindicaciones y evitar la aplicación
del plan "Nueva Escuela", no necesitamos la paritaria
de los dirigentes. Necesitamos una lucha a fondo.
3.
El canje de deuda por educación
Filmus ha logrado propaganda internacional con el anuncio del
proyecto de canje de deuda. ¿Cómo no va a recibir
publicidad semejante engendro al servicio de los organismos de
crédito, encima disfrazado por un discurso "progresista"?
El proyecto implica reconocer en términos integrales la
fraudulenta deuda externa. Implica pagarla, y a cambio que un
pequeño porcentaje de lo que ha salido del país
"regrese" en inversiones educativas, controladas por
ONGs y empresas. Es de una perfidia fantástica. Los organismos
de crédito tendrán total decisión para avalar
o no hacia donde deben ir dichas inversiones. Si esto no alcanzara
tenemos a un montón de intereses empresarios, financieros
y eclesiásticos, "dispuestos" a controlar que
esos fondos no se desvíen (y de paso vayan a cubrir sus
propias "inversiones educativas"). Que rápidamente
se hayan mostrado interesadas mas de 150 ONGs indica que esto
esconde un negocio redondo.
Frente a estos pavorosos y colonialistas anuncios, ¿qué
ha dicho la CTERA?. En un documento publicado en la página
del Suteba provincial, luego de algunos vericuetos, reconocen
la verdadera posición transcripta aquí en forma
textual:
"En caso que el gobierno argentino lograra que se lleve a
cabo la propuesta de Filmus, la CTERA arbitraría todos
los medios necesarios para que esta quita no fuera simplemente
un asiento Contable, sino que constituyera un fondo de sostenimiento
para el ejercicio del derecho Social a la Educación. Este
fondo debería ser controlado por la CTERA y otras organizaciones
de la sociedad Civil, para que no se desvíen los recursos
hacia otros fines y además para impedir la intromisión
de los organismos internacionales de crédito (BM, BID,
FMI) en cuanto a la fijación y monitoreo de las políticas
educativas."
A
confesión de partes, relevo de pruebas, dice el refrán
popular. La Ctera ya está pensando en como formar parte
del mecanismo del canje de deuda, en vez de encarar una campaña
de denuncia y de lucha contra este engendro. Se repiten aquí
los argumentos con los cuales se acompañó la sanción
de la Ley Federal de Educación. En aquel momento la justificación
era el "progresivo" capítulo sobre el presupuesto
educativo, hoy es la participación en el monitoreo del
sistema. Mientras tanto se sigue avalando el pago de la deuda
y el sometimiento de la población a las penurias mas insoportables.
¿Acaso las privatizaciones de los servicios, como teléfonos,
aerolíneas, agua, electricidad, petróleo, no se
hicieron con devaluados bonos de deuda externa, con la excusa
de reducirla y hoy es mas alta que nunca?. ¿No se transformará
el canje por educación en un proceso de rescate escandaloso
de los bonos devaluados de la deuda, a cambio de las posibles
áreas rentables del sistema educativo, reconociendo el
gobierno el 100% del valor de esos bonos que hoy en el mercado
cotizan en la cuarta parte del valor nominal?.
La variante parlamentaria de las comisiones para el seguimiento
y estudio de la deuda externa no es mas que una cortina de humo
mientras se paga rigurosamente, desviando la atención de
la población.
En contra de esto, rechazamos el canje de deuda por educación.
Denunciamos toda la deuda externa como ilegítima y fraudulenta
y exigimos el no pago y la ruptura del gobierno con el FMI.
4.
La política gremial y nuestra salida:
Las direcciones de la CTERA y el Frente Gremial Docente, están
sometidas ante las políticas del gobierno nacional y provincial.
Es notorio el proceso de integración al gobierno aportando
funcionarios varios, salidos en su mayoría de la Escuela
"Marina Vilte". Se demuestra con la posición
frente al canje de deuda, y con la ausencia completa de un planteo
frente a la Nueva Escuela. No es la voz de la CTERA ni la del
Suteba la protagónica en contra de los cambios propiciados
por el gobierno. Los seminarios para directivos y docentes impulsados
por el sindicato son funcionales y asimilables a la propuesta
del gobierno.
Así se entiende la premura con que aceptan e impulsan la
idea de una paritaria, donde el gobierno pretende barrer con el
estatuto. La cuestión de fondo es que hay concepciones
comunes entre el gobierno y la dirección sindical. Podemos
citar desde la extensión horaria, hasta la integración
en las escuelas especiales, la intervención en las comisiones
distritales del MAD no como defensores de los trabajadores, sino
como acompañantes de las acciones del gobierno, como ejemplos.
La crítica de la dirección sindical a estos planteos
del gobierno es que muchas de estas acciones adolecerían
de problemas de implementación y presupuesto, que si se
solucionaran o monitorearan, serían progresivos.
Nuestra
posición es contraria a esto. El Plan Solá y el
Canje de Deuda por ejemplo, no tienen problemas de implementación
o presupuesto. Son ideológicamente reaccionarias porque
intentan profundizar el disloque educativo y la entrega del país.
Se basan en barrer con las conquistas de los trabajadores de la
educación, y de fosilizar el rol de la escuela como el
paradigma de la "contención social".
La
dirección del Frente Gremial por lo tanto abandona la lucha
para enfrentar al gobierno y llevar a los docentes al triunfo
por el aumento salarial. Por eso estamos llegando al final del
año sin obtener nada y a punto de perder mucho.
Para avanzar hay que superar también este obstáculo.
La tendencia creciente en la docencia a salir a la lucha es notoria.
Desenvolver ese proceso con paros progresivos, con la construcción
del no inicio 2004, con un programa de reivindicaciones a obtener
claro colocando en primer lugar el aumento salarial y la coordinación
en la lucha con el conjunto de los estatales, es una tarea central
de este período. La docencia deberá entonces consolidar
a las nuevas direcciones seccionales que están surgiendo
y superar a las viejas para poder avanzar en estos objetivos.
INTERDISTRITAL
- TRIBUNA DOCENTE - UNIDAD DOCENTE
4/11/03