La
huelga docente que paralizó las escuelas durante 7 días
fue un riquísimo laboratorio para los 56000 docentes activos
y para los casi 40000 jubilados de la provincia que participamos
en ella. 72 horas de un paro con una adhesión superior
al 90% que fue en crecimiento, con una movilización el
lunes del reinicio 25 de julio que puso a 10000 docentes en la
calle, y cuatro días de asambleas que de horarias y en
las escuelas se transformaron en acciones en las calles y en las
rutas de la ciudad, en un número superior a 20 por día,
que logró el masivo apoyo de la población, que saturó
las radios de mensajes. Una movilización que mostraba la
potencia de la lucha, la convicción de que había
que ir por todo
Empezamos la segunda mitad del año teniendo en nuestro
haber deliberaciones, movilizaciones y paros, y un programa a
cumplir instalado en Capital, y votado por unanimidad, ratificado
en cuatros asambleas con casi trescientos delegados escolares
en cada una; con un claro objetivo: $ 300 al básico ya,
incorporación al básico de todas las sumas negras
ya (remunerativas o bonificables), la devolución íntegra
de los descuentos de los días de huelga, el pago completo
del aguinaldo mal liquidado, el 82% móvil a todos los jubilados,
y todas y cada una de nuestras reivindicaciones. Empezamos la
segunda mitad del año con un plan de lucha con un paro
activo de 72 horas, con movilizaciones y cortes de ruta.
En este panorama la conducción del sindicato intentó
amedrentar a los docentes para evitar que se movilizaran y fueron
repudiados por esto. Por otro lado la Cetera bien gracias, ni
siquiera saludó la huelga
La huelga estaba en condiciones de profundizarse, de quebrarle
el espinazo al kirchnerista de la Sota que deriva la plata para
llenar los bolsillos de la oligarquía sojera, para pagar
a los bancos, para garantizar el financiamiento ordenado y pagar
la deuda externa. En los cortes de calle los docentes querían
seguir la huelga, no querían volver a las aulas, y comenzaban
a organizarse para seguirla y sumar a los padres y a los alumnos
al reclamo por la educación pública y el salario.
Este proceso fue abortado por la burocracia de la UEPC encabezada
por Nebreda que concentró toda su energía en derrotar
a los docentes, y aceptó un acuerdo que sumaba a los 100
de básico que habíamos rechazado $ 40 en negro más
de bolsillo, una cachetada para los maestros, una maniobra burda
ya que los 40 pesos en negro el gobierno los paga con lo que se
ahorró en julio (la "mejora" se paga desde agosto).
El "aumento" coloca al preceptor que recién se
inicia con un sueldo de bolsillo de ¡695 pesos!, por debajo
de la línea de la pobreza y por debajo de lo que Carmen
Nebreda consideraba que no se podía aceptar.
Las maniobras de la conducción fueron derrotadas en la
asamblea de Capital donde el 75% de los mandatos expresó
un contundente rechazo a la propuesta, en una recinto lleno de
docentes de base que aplaudían cada voto por el rechazo,
que salió y cortó la avenida General Paz en pleno
centro de Córdoba y que se movilizó a la departamental
al otro día, para expresar su descontento ante la mano
de yeso de los delegados del interior que en algunos casos votaron
en contra del mandato de sus bases, y en otros ni siquiera las
consultaron.
En todo el proceso de la lucha, desde Tribuna Docente impulsamos
la acción directa, coordinamos donde estuvimos presentes;
pero hubo una experiencia interesante que fue acompañar
el proceso de la lucha con un boletín diario que planteaba
una perspectiva de acción para el día con el análisis
de lo ocurrido en el anterior, (sacamos 4) que era leído
con interés y discutido, y cuando lo entregábamos
a los delegados de capital preguntaban si "era el de hoy".
La conclusión de la lucha por el salario igual a la canasta
familiar en Córdoba es provisoria, los docentes fuimos
entregados pero no sufrimos una derrota. Las fuerza están
intactas, no solo por la claridad con que fue percibida la entrega,
sino porque la carestía y la miseria siguen a la vuelta
de la esquina. Y además porque el sábado posterior
a la aceptación y el acuerdo más de 45 escuelas
estuvieron representadas en una asamblea autoconvocada que realizamos
en la plaza Colón, que se organizó, sacó
un volante y se vuelve a reunir para coordinar el retome de lucha.
Ante la entrega de la burocracia, consideramos que los Docentes
Autoconvocados debemos impulsar la convocatoria a una asamblea
general de todos los docentes cordobeses, que recoja la rica experiencia
de la lucha iniciada y que discuta planes de acción para
resolver la continuidad de la misma.
Carlos
Moreno
Agosto de 2005