El
8 de abril sesionó en la ciudad de Saladillo el Congreso
Ordinario del Suteba.
En el mismo se expresó hasta el hartazgo la "unidad"
de la Celeste y la Azul y Blanca, que votaron en conjunto tanto
la memoria y balance como la política gremial, la junta
electoral y la comisión revisora de cuentas. La defensa
de la política burocrática de tregua quedó
en gran parte en manos de la Ccc-Azul y Blanca. Se inició
con una defensa de la memoria por parte de la seccional azulblanquista
de Berazategui, y el punto política gremial fue cerrado
con una larguísima intervención de su dirigente
Darío Perillo, que se dedicó a fustigar a la oposición
combativa, con la cual rompió luego del Argentinazo. El
extremo fue cuando reivindicó el regreso del antiimperialismo
al Suteba, por el rechazo a la guerra contra Irak. Se olvidó
de que la mayoría de la Celeste está enrolada en
el Ari y de los lazos de la Carrió con el imperialismo
yanqui.
Debieron dedicar muchas horas y argumentos para justificar por
qué sería un logro el nuevo régimen antiobrero
de licencias, la rebaja salarial, el congelamiento de la antigüedad,
la pérdida de la ruralidad. Fue un verdadero ejercicio
de alteración de la realidad.
Todos los discursos fueron dirigidos a fortalecer a los delegados
celestes y azules y blancos sobre la "certeza" de que
están en el camino correcto, ante la bancarrota de la política
de la tregua establecida con Duhalde. Fue un congreso a la defensiva.
Las
asambleas previas
El antecedente de este congreso fueron las asambleas ordinarias
del lunes 7 en todos los distritos. El escenario imaginado por
la burocracia era el siguiente: luego de hacer su frente con la
Azul y Blanca, la oposición quedaría reducida a
La Matanza y General Rodríguez, y un pequeño número
de congresales que tendrían su voto atado al resultado
de las asambleas según el estatuto. Por lo tanto, este
congreso debería demostrar el aislamiento de La Matanza.
Por eso se jugaron, incluso, a ganar con todo también la
asamblea de Matanza.
La realidad fue diferente. La oposición elaboró
una contramemoria y un documento de política gremial acordado
por todas las agrupaciones y corrientes de la oposición
antiburocrática de la provincia. Esto garantizó
una intervención común en todos los distritos y
poder formar un bloque de oposición en el congreso.
Luego nos lanzamos a ganar las asambleas. Es así que se
ganó en Matanza (219 a 116 el rechazo a la memoria, etc.),
y en otros 7 distritos muy importantes: Lomas de Zamora, Almirante
Brown, Ensenada, General Rodríguez, Zárate, Escobar
(donde se rechazó la memoria y balance provincial) y Marcos
Paz.
Por primera vez la oposición conquistó la junta
electoral en 6 distritos. Además se perdieron por muy pocos
votos las asambleas en Gral. Sarmiento, Mar del Plata (cuatro
votos), Bahía Blanca, La Plata, Avellaneda y otros. En
algunos lugares, como San Martín, la directiva oficialista
debió patotear y alterar la votación.
Otro elemento destacado fue la posición diferenciada de
la dirección de Marcos Paz, que integra la Azul y Blanca,
rechazando el maridaje con la Celeste y presentando un documento
propio de oposición a la política gremial del Suteba,
que lamentablemente no pudimos unificar en la votación.
Al finalizar el congreso, Yasky se dirigió a las burocracias
que habían perdido sus asambleas, reafirmándoles
que a pesar de ello "están en el camino correcto".
El
proceso electoral
Las elecciones del Suteba han sido convocadas para el 18 de junio.
Se están formando listas de oposición en todos los
distritos del conurbano y en varios del interior, muchas con posibilidades
ciertas de ganar. A la vez hay un debate en desarrollo para la
conformación de una lista provincial de oposición.
Tribuna Docente llama a todos los docentes y activistas a desarrollar
este proceso que nos permita barrer con la burocracia celeste
y sus aliados azules y blancos.
Romina
Del Plá
17-04-03