Con
la excusa de que "los municipios tienen que tener mayor protagonismo",
Ruckauf pretende transferirle a las municipalidades, cuyas cuentas
están en rojo, todo el sistema educativo provincial, sus
hospitales y el sistema de acción social. Con las intendencias
quebradas y en cesación de pagos, el futuro de las escuelas
y hospitales será inexorablemente la privatización
o el cierre definitivo.
La provincia, en bancarrota, tiene la deuda interna más
alta del país -más de 5.000 millones de pesos.
Para Ruckauf, el déficit de la provincia se relaciona con
el ausentismo docente y con la falta de control en el sistema
de comedores. "La provincia -dijo- tiene en el área
educativa un costo fundamental y no siento que los alumnos reciban
una educación proporcional al dinero que la provincia invierte"
(El Día, 18-9).
Pero el sistema de comedores escolares ya está descentralizado
y en manos de los Concejos Escolares de cada municipio, como también
el control del ausentismo docente. Ruckauf no dice que mientras
la provincia asigna por comedor a cada alumno la suma de 0,60
pesos diarios, para el almuerzo y la merienda, y que el básico
de un maestro de grado es de apenas 234 pesos, la deuda privada
de los grupos capitalistas Yoma, Gualtieri y Soldati, que él
estatizó y que estamos pagando todos los trabajadores,
ascendió a 1.100 millones de pesos.
Pero esta descentralización que terminará dejando
en manos de las municipalidades todo el sistema educativo, el
de salud y el de acción social, no es sólo un manotazo
de ahogado, porque se encuadra en la aplicación planificada
y sistemática del déficit cero y las políticas
que ponen a la educación y a la salud bajo las leyes del
mercado.
En diciembre del año pasado, la Fundación de Investigaciones
Económicas Latinoamericanas, más conocida como Fiel,
a partir del proyecto de reforma de López Murphy y el CEP
(Centro de Estudios Públicos) publicó el libro "Una
educación para el siglo XXI. Propuesta de reforma",
en cuyo capítulo primero figuran las "recomendaciones"
De acuerdo a éstas, la educación a cargo del Estado,
será reemplazada por tres circuitos educativos diferenciados:
escuelas públicas autónomas, escuelas públicas
de administración privada y escuelas privadas. La administración
de las transferencias estará a cargo de una institución
pública, no estatal, autogestionada.
Existiría un subsidio básico y otro pleno. Las escuelas
estarían autorizadas a cobrar aranceles adicionales, determinar
regímenes de admisión y retención de alumnos
y el régimen laboral docente. Según el subsidio
que posean, existen dos calendarios escolares diferenciados, tanto
en la cantidad de días hábiles a cubrir por año
como en la duración de la jornada laboral, que asciende
a 6 horas diarias para las escuelas con subsidio pleno. Pero,
como si esto fuera poco, "los edificios serán transferidos
gratuitamente por la provincia a la institución autónoma
a crearse. El órgano máximo de dirección
será la Asamblea de Padres; en caso de que los padres no
logren constituirse en Asamblea, el municipio tendrá facultades
automáticas para subrogarse estos poderes."
"En cualquier caso, deberá contemplarse la separación
de una función de dirección académica, una
dirección administrativa y una dirección legal.
Las personas que desempeñen estas funciones constituirán
el Consejo Directivo que decidirá colectivamente remuneraciones,
nombramientos y despidos de personal, cambios en la política
de cobro de aranceles, admisión de alumnos, contratos de
concesión de la administración o cesión definitiva
del colegio a una institución privada."
En la recomendación 16 se dice: "En aquellos sectores
económicos en baja capacidad de liderazgo de los padres
y de los directores, está previsto la acción supletoria
del municipio para decidir sobre la constitución del Consejo
Directivo, la concesión de la administración del
colegio o directamente la cesión del colegio a una organización
privada sin fines de lucro."
Pero semejante destrucción de la educación estatal
sólo podrá llevarse adelante avasallando el régimen
laboral, es decir derogando el Estatuto. Fiel considera que la
legislación actual favorece la desidia y el sobreempleo:
"Las autoridades de cada escuela deben tener la capacidad
de decidir la dimensión de su plantel profesional, la contratación,
la remoción y el nivel remunerativo de casa docente. Para
ello, el Estatuto del Docente debería modificarse para
permitir que la estabilidad laboral sea eliminada, quedando en
poder de los directivos la decisión de contratar, transferir
y rescindir los contratos docentes. Debe eliminarse la remuneración
por antigüedad y cualquier otro concepto que implique la
fijación de valores remunerativos mínimos por cualquier
motivo. El nuevo régimen laboral básico debe limitarse
a tipificar formas de contratación laboral apropiadas para
escuelas de doble turno, de simple turno, para la docencia contratada
por hora de cátedra, para tareas compensatorias y para
el personal no docente."
Esta situación no es propia ni exclusiva de Buenos Aires.
Está en juego la ya golpeada escuela pública y la
educación del pueblo argentino.
Mientras la Ctera alardea desde el palco del Frenapo, su burocracia
ha dejado pasar la Ley Federal, los anteriores ajustazos y éste.
Se impone una nueva dirección, sin compromisos con los
partidos patronales responsables de la crisis y el hundimiento
del país.
Sostenemos que la educación debe estar dirigida y controlada
por los docentes, los estudiantes y los trabajadores para ponerla
al servicio de los intereses de la clase obrera. Sólo una
Asamblea Constituyente y Soberana, que discuta sobre qué
bases políticas, sociales y económicas debe reorganizarse
el país, podrá darle una salida a esta crisis.
Adriana
Sirna
27-12-01