En
Moreno decidimos organizar el Día del Niño (piquetero).
El domingo 11 de agosto se realizaron dos festivales, uno en el
B° Sambrizzi y el otro en el B° Sanguinetti; en este último,
los compañeros que asisten al comedor, limpiaron un terreno
baldío, lo adornaron y armaron un escenario donde actuaron
payasos y un mimo, que no eran otros que compañeros del
Polo.
En el B° Sambrizzi se cortó la calle, un camión
hizo las veces de escenario y el animador no podía ser
otro que un niño, quien antes que comenzara el festival,
invitaba a todos los vecinos y cerrando su invitación con
un coro de niños, a viva voz canciones que aprendieron
cuando acompañaron a sus padres a los piquetes y marchas.
A escasas cuatro cuadras, el PJ realizaba también festejos,
pero el comentario que predominó en el barrio fue que el
Polo, por su organización y por la cantidad de asistentes,
superó ampliamente al PJ.
Entre los dos festivales sumamos a más de 200 asistentes.
Quedó bien en claro que el Polo Obrero está bien
firme en los barrios y crece día a día.
El contenido revolucionario de los compañeros no sólo
se ve en los piquetes y en las marchas, a las que incansablemente
han asistido, también se ve en lo cotidiano. Todo esto
hace pensar que la revolución no está a la vuelta
de la esquina, pero tampoco está lejos el final del camino.
Polo Obrero, Moreno
A pesar de la crisis, por los chicos
Motivados
en particular por festejar el Día del Niño, el Comedor
"La Fortaleza Obrera" (barrio Malvicino), perteneciente
al Polo Obrero, organizó una chocolatada para esa fecha.
Nuestro propósito fue hacer algo diferente al arroz con
leche y tortas fritas de todos los domingos.
Para esto se hizo una importante campaña en el barrio:
se vendieron rifas, y con lo recaudado, se compraron golosinas
y globos. También hubo donaciones por parte de los compañeros:
tortas, juguetes; además se solidarizaron comercios de
la zona. Se logró así, con el esfuerzo de trabajadores
y desocupados, recaudar más de lo esperado; todo lo cual
se repartió entre aproximadamente 150 niños, que
participaron también en los juegos preparados, como carrera
de embolsados, maratones, etc., con premios ganadores y consuelo.
La organización nos permitió inclusive cortar la
calle para un mejor desarrollo de la maratón, de la que
participaron como cierre, los adultos, quienes sin mucha preparación
previa llegaron a la meta. Fue así una jornada de alegría
para chicos y grandes. Casi un recreo con nuestros hijos, a quienes
en nuestra lucha cotidiana contra este sistema explotador, muchas
veces no podemos disfrutar.
Pero no nos cabe duda que vamos a seguir peleando y ¡no
nos quitarán ese derecho!
Hilda, Polo Obrero (Zárate)
05-09-02