La
Dirección General de Cultura y Educación planea
descontar los días no trabajados e incluso aplicar sanciones
a los docentes de Ensenada que desde hace casi un mes asisten
a las escuelas pero se niegan a dar clases en señal de
protesta contra la quita de la ruralidad y otras medidas del Gobierno
que afectaron los salarios del sector.
El titular de la cartera educativa, Mario Oporto, advirtió
ayer que "se van a aplicar las medidas estatutarias. Esto
es el descuento primero y el abandono de cargo después".
En esa línea dijo que el Gobierno se va a "solidarizar
con los padres y garantizar que haya clases". Además
puntualizó que se van a planificar las actividades de recuperación
necesarias para que los alumnos terminen el año.
El funcionario opinó que el de Ensenada "es un conflicto
en el marco de un sistema educativo que funciona normalmente",
dijo y añadió que la reacción está
atravesada por la "conflictividad" que hay en el sector
docente "con los representantes gremiales".
Desde el pasado 20 de mayo, cuando se cobraron los sueldos de
abril con los descuentos en el adicional por desempeño
en escuelas consideradas rurales o desfavorables, en los 44 establecimientos
educativos del distrito vecino que atienden 16.500 alumnos, se
dan clases en unos pocos cursos. Hoy se completan 4 semanas de
parate curricular, durante el que sólo hubo actividades
especiales y protestas de maestros y profesores junto a grupos
de padres y alumnos.
La reacción contra la reclasificación de escuelas
que tocó el salario de más de 100 mil docentes se
extendió por toda la Provincia, pero sólo en Ensenada
quedaron paralizadas las clases en forma masiva. En Educación
sostienen que los maestros, que se mueven al margen de las estructuras
gremiales, actúan fuera del encuadre que brinda la legislación
al derecho de huelga.
En La Plata, en varias escuelas de la periferia que también
fueron afectadas por la poda del plus que puede subir entre 50
y 226 pesos los sueldos de un maestro de grado, también
están frenadas las clases. Aunque en este caso, los docentes
esgrimen el derecho de retención del crédito laboral
por el atraso en el pago de salarios.
Los maestros y profesores rechazaron las rectificaciones que hizo
el Gobierno a la recategorización de marzo, reclaman la
restitución del plus de acuerdo al nivel histórico
y suman también el rechazo al recorte salarial de mediados
de 2001, la aplicación del reglamento de la bonificación
por presentismo y a la reforma del estatuto docente. Como ocurre
en otros distritos también reclaman que se incrementen
los fondos para los comedores escolares y la ayuda para alumnos
carenciados.
DENUNCIAN
LA OCUPACION DEL CONSEJO
Los maestros de Ensenada se mueven al margen de los gremios docentes
y desde fines de mayo utilizan la sede del consejo escolar, que
mantienen ocupada desde entonces, como centro de operación
(no impiden el desarrollo de actividades). Ahí realizan
asambleas varias veces por semana en las que se ha venido reafirmando
la continuidad de la medida de fuerza que parece de largo aliento.
El titular de Educación adelantó que se pedirá
el desalojo de los maestros de ese edificio: "vamos a presentar
una denuncia ante el fiscal por apropiación de edificio
público". Como se sabe también está
ocupado el consejo escolar de La Plata.
Las declaraciones de Oporto causaron irritación en Ensenada,
donde algunos docentes plantean en los últimos días
la necesidad de "flexibilizar" la protesta. El docente
Daniel Rapanelli dijo que Oporto "tiene que renunciar. Sus
declaraciones son alarmantes y si reprime va a quedar en la historia
como el ministro que reprimió a los docentes". Anoche,
los maestros redoblaban la presencia en el consejo temiendo la
posibilidad del desalojo.
Al margen, la conducción de la Dirección General
de Cultura y Educación buscará hoy encarrilar la
situación en Ensenada a través de los directores
de las escuelas, que se reunirán con los funcionarios a
cargo de las ramas. Creen que hay espacio todavía para
evitar las actuaciones que el director general anunció
públicamente ayer.
El
Día
14-06-02