El
inicio, en esta semana, de paros parciales y escalonados en los
lugares de trabajo, en diversos gremios estatales bonaerenses
enrolados en la CGT y la CTA, es el resultado de una lucha a brazo
partido de activistas y delegados contra las direcciones de ambas
centrales sindicales.
Este activismo, que pelea por la huelga general, viene ganando
la calle en autoconvocatorias y movilizaciones de hospitales,
edificios y reparticiones, como en la última "Marcha
de los Miércoles", a la que asistieron 1.000 compañeros,
votada en dos plenarios "calientes" del cuerpo de delgados
de ATE. Contrastando con la actitud desmovilizadora de la burocracia,
siguen los cortes de calles, las movilizaciones y las asambleas
que tienen paralizada a buena parte de la administración
pública.
En el camino contrario, las direcciones de UPCN, Salud, Soeme
y otros gremios de la CGT ya han dejado trascender que van a levantar
los paros escalonados a cambio de un cronograma de pagos íntegros
en... patacones y sin recomposición salarial ni restitución
de los descuentos.
Tanto la CGT como la CTA aceptan la pataconización compulsiva.
Tribuna Estatal (que integra el Polo Obrero) propone:
Asambleas por edificio, repartición, hospital, escuela
y lugar de trabajo para darle un carácter activo al paro
y profundizarlo, incluyendo una acampada de miles frente a la
gobernación, y para votar la Asamblea General de Estatales.
Unir
la lucha de los estatales detrás de un programa común
contra el ajuste provincial y nacional y por la derogación
de la Ley de Emergencia, por el cobro de la totalidad del salario
en pesos, contra la municipalización educativa y por la
defensa de la salud pública y contra las privatización
del Astillero Río Santiago.
Elegir en asambleas a delegados y representantes a un Comité
de Huelga responsable ante las bases que organice la huelga general
activa.
Daniel
Rapanelli
14-12-01