Pongamos
en Pie una Lista por una Nueva Dirección de Lucha y Contra
el Frente de la Tregua
La
rebelión popular del 19 y 20 de diciembre del 2001, a todas
luces abrió una etapa en nuestro país.
El argentinazo, que expulsó a De la Rua - Cavallo, abrió
una crisis de poder en la nación.
El gobierno usurpador e ilegítimo de Duhalde agravó
la miseria popular, llevando al salario a su nivel histórico
más bajo y aumentando la desocupación.
La devaluación y la pesificación dislocaron la economía.
Las exportaciones no aumentaron a pesar del dólar alto.
Los bancos no salen de su crisis y solo se sostienen con los fondos
públicos. El último acuerdo con el FMI es para garantizar
que el superávit fiscal (sostenido con el hundimiento de
las provincias, los recortes presupuestarios en salud y educación)
vaya a parar al pago de la deuda externa.
El gobierno de Solá - Oporto no escapa a este cuadro. La
escuela pública está atravesada por la política
de "ajuste" permanente que este gobierno descarga sobre
el conjunto de la población. El 60 % de los trabajadores
está por debajo de la línea de pobreza. En la Provincia
de Buenos Aires, a la disminución salarial producto de
la devaluación y el congelamiento durante mas de 10 años,
se nos agrega la famosa "tablita de descuento", que
oscila entre el 9 y el 30 %, y el congelamiento de la antigüedad.
Nos quitaron desfavorabilidades y ruralidades. Y cada tanto aparecen
"descuentos" en los recibos, debido a "liquidaciones
mal realizadas por el gobierno" de 2 y 3 años atrás.
Ahora ponen en vigencia un nuevo régimen de licencias que
es otro avance en la liquidación de nuestras conquistas.
Las fusiones y cierres de cursos que se avecinan, no solo provocarán
el hacinamiento de los alumnos, sino la pérdida de puestos
de trabajo. Esto desnuda de paso, la trampa que el SUTEBA avaló,
con la titularización interina de principios de marzo.
Las becas no se pagaron a todos los alumnos y solo se hizo a cuentagotas.
No hay plata para infraestructura y el presupuesto 2003, es inferior
al del año pasado. Y siguen los recortes.
A pesar de estos ataques a la educación y a la docencia,
los maestros y profesores, junto a los padres y alumnos no hemos
dejado de salir a la calle a defender nuestros derechos. Y allí
donde lo hicimos en forma decidida, logramos retrocesos parciales
del gobierno. Y lo hicimos sin el apoyo de la burocracia del SUTEBA
y su nuevo aliado la AZUL y BLANCA, que atacaron constantemente
las auto-convocatorias, las tomas de consejos escolares, la toma
de la DGEyC, etc. Han puesto todo su esfuerzo en bloquear el año
pasado la rebelión docente, liquidando la posibilidad del
desarrollo huelguístico, debido a la tregua que pactaron
con Duhalde - Sola.
La conclusión surge cristalina: no faltó la disposición
a la lucha, sino que se necesita una dirección que no la
dilapide. La dirección sindical actual tiene la política
de adaptarse al hecho consumado y a las pérdidas de las
conquistas. Solo sirve para perder, al atribuirle al gobierno
de Solá una fortaleza tal que pueda asestarnos golpe tras
golpe, sin registrar la profunda crisis de este gobierno al igual
que el de Duhalde.
La situación en el resto del país es igualmente
crítica. Atrasos y deudas salariales, bonos basura, intentos
de liquidación de estatutos, cierres de cursos y desocupación
masiva son las constantes que atraviesan la miseria salarial.
Mientras las provincias se desangran en el aislamiento más
absoluto, la CTERA pone como eje central de su accionar el reclamo
del incentivo docente, convocando a una marcha federal, un paro
de 24 horas y la re-instalación de la carpa. Es la reedición
de una política que ya nos llevó a la derrota y
que ni siquiera son capaces de garantizar.
Asistimos a nueva traición.
La CTERA ha postergado el paro de 24 hs. convocado para el 27
de marzo y la instalación de la carpa "para darle
tiempo al gobierno para que presente un cronograma de pago del
incentivo". En síntesis, la CTERA ha levantado las
medidas a cambio de nada.
Ni siquiera pueden sostener un miserable paro de 24 hs.. Una vez
más, la directiva celeste y sus socios azules y blancos
traicionan a la docencia, entregando, hasta la más tibia
lucha, a cambio de nada.
A este "frente" de tregua y de entrega es necesario
contraponerle otro frente. Un frente de lucha para arrasar con
la burocracia celeste y sus socios azules y blancos, un frente
para recuperar los sindicatos para la docencia y para el conjunto
de los trabajadores.
Es frente a este cuadro de situación, donde se hace imperioso
encarar una lucha a fondo por el aumento salarial y la creación
de cargos como ejes centrales, por las becas a los pibes para
garantizar su ingreso a las escuelas, que se plantea con toda
crudeza el problema de la dirección sindical.
Entendemos esta nueva dirección como una herramienta para
romper la tregua con el gobierno, que inscriba la lucha docente
como parte de la lucha nacional por las reivindicaciones de los
trabajadores y contra el gobierno, en el campo del movimiento
piquetero consecuente, de las asambleas populares, de las fábricas
recuperadas y bajo control obrero, y de todo el proceso de recuperación
de los sindicatos en curso.
Es en ese punto que Tribuna Docente hace un llamado a todos los
docentes, delegados, activistas y agrupaciones consecuentes de
la oposición a Yasky y sus socios, a poner en pie una lista
que represente una nueva dirección y un programa de lucha
consecuente, tanto a nivel provincial como en todas las seccionales.
Una lista de los que no hemos dado tregua y representamos una
real perspectiva para los docentes. Una lista de los que defendemos
la necesidad de un Congreso de delegados de base para reconstituir
el entramado interno de la docencia y que trace una salida.
En este sentido una primera tarea se plantea en las asambleas
distritales del 7 de abril, donde hay que rechazar la memoria
y balance de la burocracia, y debemos presentar un planteo de
política gremial que coloque las principales reivindicaciones
y defina un plan de lucha para imponerlo.
¡Manos a la obra!
TRIBUNA
DOCENTE - LISTA ROSA
EN EL POLO OBRERO
23-03-03