La
situación del trabajo docente hoy en nuestro distrito la
podemos graficar con la siguiente oferta laboral en
este año 2003: En el año en curso, sobre un total
de 214 vacantes de 1º a 6º año se titularizarán
107 cargos de maestro de grado y hay 8.684 docentes inscriptos
para intentar tomar esos puestos. Para preceptores de 3er ciclo,
hay 298 vacantes de las cuales deben titularizarse 149 y para
las cuales hay 9.254 aspirantes. En la rama de artística,
hay en la asignatura Plástica para 2º ciclo, 58 módulos
y 690 aspirantes; para la misma asignatura para 3er ciclo, hay
184 módulos y 249 aspirantes; para la asignatura Música,
hay 84 y 148 módulos para 2º y 3er ciclo, habiendo
160 y 98 aspirantes para los mismos respectivamente (informe elaborado
por la Secretaría Gremial del SUTEBA Matanza, en base a
datos de las Secretarías de Inspección).
Estos
datos son sólo un ejemplo de la situación que si
bien pueden modificarse ya que surge la posibilidad que algunos
docentes se anote en varios listados (por ej. por incumbencia
de título, el MG se puede anotar como PR), la realidad
es que el grado de desocupación y la consiguiente desesperación
golpea a la docencia, sobre un escenario con un porcentaje de
docentes por debajo de la línea de indigencia, y más
del 50% por debajo de la línea de la pobreza.
Históricamente,
en nuestro distrito había una oferta de cargos abundante,
que hizo incluso que la DGCyE acudiera a profesionales no docentes
para los cargos de difícil cobertura. Abogados, ingenieros,
técnicos encontraron trabajo en el sistema educativo. Hoy,
por varias razones, la situación es distinta: muchos docentes
que nunca trabajaron o habían dejado de trabajan ahora
lo hacen; muchas personas ven en la docencia una carrera corta
con la posibilidad de estabilidad laboral en comparación
con otros trabajos; aquellos que nunca habían tenido necesidad
de trabajar más de un cargo ahora sí tienen esa
necesidad; la realidad de los docentes en condiciones de jubilarse
que no lo hacen porque la misma es condenar a una peor situación
a muchos de ellos.
Cuando
en 1995 la DGCyE comenzó a aplicar la Ley Federal de Educación
en la provincia, se inició un profundo ajuste que deterioró
al docente como trabajador y a la educación como derecho
social del pueblo. Para implementar la Ley Federal la DGCyE genera
toda una serie de legislación que tiene como consecuencia
una serie ininterrumpida de injusticias (como por ejemplo el Decreto
4457 que aumentaba la cantidad de cursos por preceptor, entre
otras cosas) lo que redunda no sólo en una sobrecarga laboral
y por consiguiente un detrimento de la calidad educativa.
La
profundización del ajuste impide tanto la construcción
de escuelas como así también el desdoble de numerosos
cursos, que serían otra fuente de trabajo, a lo que se
suma una deserción de alumnos que va en aumento sobre todo
en la rama polimodal. A tal punto hemos llegado que se cerraron
varias carreras por considerar que no iba a existir oferta laboral
(tal es el caso de Jardín, Educación de Adultos).
Paradójicamente, en nuestro distrito, hay solicitadas desde
el año 1997 14 EGB y en el año 2002 hubo 6002 chicos
inscriptos excedentes de jardín que no pudieron acceder
a este nivel (lo cual haría necesaria la construcción
inmediata de por lo menos 30 jardines).
La
DGCyE legisla sobre nuestra realidad laboral, modificando el estatuto
y otorgando 5 puntos a los trabajadores que residan en el distrito
en el que trabajan. La plena vigencia del Estatuto del Docente
por la que hace años venimos luchando no puede ser coyuntural
ni quedar sujeta a negociaciones políticas. La vigencia
del estatuto debe realizarse todos los años luego de garantizar
la estabilidad laboral a todos los docentes que hace años
vienen trabajando, y la estabilidad laboral es la TITULARIZACIÓN.
La responsabilidad de aplicar el Estatuto es del estado bonaerense
y no de los trabajadores y cuando el mismo no se aplica en tiempo
y forma para todos por igual se genera una injusticia que debe
ser solucionada por ese mismo estado y no cambiar las reglas de
acuerdo a su conveniencia.
Esta
realidad no es universal en toda la provincia sino que está
directamente relacionada con la densidad demográfica de
cada distrito o región. Así en el interior no es
común que un docente pueda tener doble cargo.
Toda
esta conjunción de variables tiene como consecuencia lo
que en la jerga se conoce como el cierre del distrito: los distintos
puestos de trabajo de la docencia se van titularizando (en primer
y segundo cargo) y ante la realidad de la no creación de
nuevos puestos de trabajo y el cierre de cursos por deserción
de matrícula, la oferta laboral cada vez es menor.
Que
el docente pudiera dedicarse full time a su función pedagógica
y vivir con dignidad con un solo cargo, es un ideal que cada vez
está más lejano cuando se titulariza en dos cargos,
pero lo que es peor, al considerar la posibilidad de plantear
lo que ya plantearon algunos sectores, la titularización
del tercer cargo o su equivalente en horas. Esta situación
es para nosotros, ser cómplice de la flexibilización
laboral que otros trabajadores ya están sufriendo, ya que
la sobreocupación esconde no sólo la desocupación
y la flexibilización (en cantidad de horas y en polifuncionalidad
de tareas) sino también la aceptación del deterioro
salarial: cada vez se necesitan más cargos / horas para
mantener cierto nivel de vida, y lo que no es menor, rompe la
solidaridad entre trabajadores docentes. Esta situación
más de una vez intentó ser aprovechada por la patronal
para provocar de hecho, un enfrentamiento entre los docentes:
la remanida pelea de pobres contra pobres.
En
el tema salarial, el deterioro queda plasmado por un informe gremial
del sindicato UPCN aparecido en el diario Hoy de La Plata. El
mismo afirma que sólo por la inflación registrada
en 2002 los empleados públicos de la Provincia ya perdieron
el 28,7% de sus haberes; más del 60% de los
agentes públicos, a pesar de contar con trabajo, vive en
la pobreza, porque no llegan a cubrir la Canasta Básica
Total; para restituir el poder de compra que tenían
en diciembre de 2001 los empleados públicos bonaerenses,
debería registrarse una actualización salarial con
un piso del 40%; entre los alcanzados por la creciente pobreza,
hay un 64% de empleados de la administración central, un
47% de docentes y 55% de personal que se desempeña en la
policía.
Así
la DGCyE se arroga el derecho de ir modificando nuestro contrato
laboral, el Estatuto del Docente, y con ello, modificando la relación
laboral, sin tener en cuenta el impacto negativo que esto produce
en el deterioro del conjunto del sistema educativo y en las consecuencias
de aquellos para los cuales la sociedad crea el sistema: los chicos,
que cínicamente más de una vez son utilizados como
mascarón de proa por las autoridades y varios medios periodísticos
contra la realización de medidas de fuerza, pero que a
la hora de mejorar objetivamente su situación, no se los
tiene en cuenta.
Sin
consultar a la docencia, o lo que es peor negociando con las burocracias
sindicales, tan sólo en los últimos tiempos padecimos:
Ley
12727/01
- Recorte salarial a partir del 1º/07/01 que va del 5 al
29% del salario; Congelamiento de la antigüedad; Pago en
patacones; Pago fuera de termino, cuando ellos quieran.
Ley
12867/02
- Quita de las Ruralidades, 30 ó 60 % menos sobre el básico;
No pago del premio por egreso (20 ó 30 años de servicios
en la provincia); Descuento del presentismo de los meses de Mayo
y Junio del 2002; Descuentos de las retenciones de servicios;
Siguen pagando en cualquier fecha; Nuevo régimen de licencias
que conculca los derechos de los suplentes y recorta las licencias
por maternidad. Además no se cobra la ultima parte del
1º semestre del 2001 del incentivo docente, y la A.F.I.P.
baja el monto imponible (lo que gana cada uno) sobre el cual aplica
el impuesto a las ganancias.
Frente
a este panorama, CONSEJO EJECUTIVO del SUTEBA Matanza plantea
que resulta indispensable la organización de una lucha
de todo el distrito y en un programa de reclamos que encadene
una salida de conjunto para los trabajadores docentes y la educación.
Ninguna consigna o reclamo en sí mismo podrán resolver
el cuadro de desocupación creciente, de degradación
del salario, de las escuelas desmoronadas, y los alumnos víctimas
del hambre.
Exigimos
al gobierno:
Inmediato
aumento salarial igual al costo de la canasta familiar.
Extensión para los estatales de los 150 pesos otorgados
a los trabajadores privados
Anulación de las leyes de emergencia, restitución
de los descuentos, ruralidades, antigüedad y premios.
Incorporación de las sumas en negro al básico.
Un preceptor por curso.
Equiparación salarial: que un maestro gane igual que un
profesor.
Reapertura de los cursos cerrados al 2001y 2002, ningún
cierre en el 2003.
Implementación de políticas concretas para la retención
de matrícula.
Nombramiento de suplentes por menos de 5 días.
Desdoblamiento de cursos, no mas de 25 alumnos.
Apertura de las salas ociosas del nivel inicial.
Anulación del nuevo régimen de licencias.
Becas para todos los alumnos en el mes de marzo y cupos suficientes
de comedor.
Pago inmediato de la totalidad del Incentivo adeudado de los años
2001-20002 y en curso
El
gobierno quiere imponernos una derrota. No lo podemos permitir.
Organicemos la lucha para enfrentarlo.
Consejo Ejecutivo SUTEBA Matanza, 21-2-03