Mil
quinientos docentes, padres y alumnos se dieron cita en la
movilización convocada por el Suteba Matanza. El eje de la
convocatoria era denunciar la situación de colapso en que se
encuentra la educación en el distrito y exigir del Estado la
inmediata solución a los problemas planteados.
Todas
las escuelas que participaron de la movilización tienen serios
problemas de infraestructura, en las aulas, de suministro de
agua potable, de falta de mobiliario, nombramiento de docentes,
aulas superpobladas, por mencionar algunas de las cuestiones
elementales.
Se
denunció durante la movilización el pacto fiscal y la situación
en rojo del presupuesto provincial, lo que plantea la necesidad
de luchar para arrancar las partidas necesarias, para aumentar
también los cupos de comedor y garantizar las becas.
Se
exigió que los cursos funcionen con un máximo de 20 alumnos y
se desdoblen secciones numerosas. Se repudió el intento de
fusionar secciones en varias escuelas y se destacaron los
ejemplos de docentes, padres y alumnos, que con su movilización
impidieron esos cierres.
La
marcha se inició en la rotonda de San Justo, donde se sumaron
organizaciones que apoyaron la movilización, como los
desocupados de la CCC, el Movimiento Independiente de Jubilados
y Pensionados (Mijp), el Sindicato Nacional de Desocupados y el
Futrade (Frente Único de Trabajadores Desocupados). También
estuvieron presentes la Lista Gris de la UOM y las comisiones
internas de Interpack I y II, entre otros, que acercaron su
adhesión.
La
primer parada de la marcha fue en las oficinas comerciales de
Telefónica, que se encontraba ocupada desde esa mañana, en
contra de despidos y atrasos en los pagos a empleados de
empresas tercerizadas. Allí estaba Foetra junto a la CTA La
Matanza. El arribo de la movilización docente unificó todos
los reclamos y contribuyó al desenlace de ese conflicto más
tarde.
Luego
nos dirigimos al Consejo Escolar, donde una vez más se exigió
la reparación de todas las escuelas con dificultades, el
aumento de los cupos de comedor y las acciones para que se
construyan las 5 escuelas ya prometidas. En la Secretaría de
Inspección reclamamos el nombramiento urgente de los cargos que
faltan, el aceleramiento para realizar los trámites de la
titularización y que se fije posición frente al reclamo de no
más de 20 alumnos por aula.
Luego,
en el municipio, se entregaron los reclamos que éste debe
gestionar ante la provincia y se exigió un pronunciamiento explícito
sobre el presupuesto para comedores, sobre la construcción de
las nuevas escuelas y sobre la cantidad de alumnos por aula.
Se
realizó allí el acto de cierre, donde se denunció la política
de los gobiernos nacional y provincial frente a la educación,
los intentos de privatizarla y transformarla en un negocio, y la
necesidad que tenemos de defender la educación pública, íntegramente
sostenida por el Estado. Esto sólo se puede conseguir con la
continuidad de esta lucha. El siguiente paso es la elección de
delegados de escuela que se realiza esta semana y las asambleas
del 26/4.
Romina
del Pla