En
Prensa Obrera N° 735 se publicó con atraso una nota
sobre la participación del Suteba Matanza en la consulta
popular de la CTA-Frenapo. Allí se planteaba que la dirección
de este sindicato, que había apoyado la consulta popular
del Frenapo, tenía por delante una encrucijada: sucumbir
ante las posiciones de la CTA de sostenimiento del gobierno
o adoptar una política clasista en contra del gobierno
e independiente de la burocracia sindical como ya había
hecho en múltiples ocasiones en el pasado.
Esta disyuntiva se resolvió apenas 24 horas después
de terminada la consulta popular. El Suteba Matanza en su conjunto
tuvo un rol protagónico en las jornadas del 19 y 20 de
diciembre. El miércoles 19, fueron los principales protagonistas
de la lucha contra la ley ómnibus que pretendía
hacer aprobar Ruckauf en la Legislatura provincial. Con una
acción decidida y soportando la represión policial
se impidió el tratamiento, por lo menos en forma momentánea,
de la ley que liquida gran parte del régimen de licencias
y pasa a disponibilidad a los empleados públicos. El
jueves 20, el Suteba Matanza decidió marchar de Congreso
a Plaza de Mayo para exigir la renuncia de De la Rúa,
entendiendo claramente que esta lucha se dirimía con
la movilización y ocupando las calles. Todo lo contrario
a lo realizado por la dirección de la CTA-Frenapo y en
particular de la Ctera y el Suteba. El Suteba Matanza tuvo el
orgullo de ser una de las contadas columnas sindicales presentes
en el centro de la ciudad, intentando llegar a la Plaza de Mayo
bajo la feroz represión y luego aguantando hasta la noche
los embates policiales en las inmediaciones del Congreso. Sobre
la movilización del gremio docente matancero en estas
jornadas históricas mantuvimos una larga conversación
con Gustavo López, secretario general del Suteba Matanza,
pocas horas después de los acontecimientos. A continuación,
los aspectos salientes de esta conversación.
Romina
Del Plá
La movilización del 19 de diciembre a La Plata
El 19 de diciembre, Suteba Matanza había ido a La Plata
contra la llamada Ley Ómnibus, que le otorgaba superpoderes
a Ruckauf. "Nosotros no podíamos dejar pasar esa
ley, era inadmisible", nos explica el secretario general
del Suteba Matanza. Con ella Ruckauf pretendía anular
la desfavorabilidad, suspender el estatuto del docente, eliminar
licencias y avanzar con la municipalización. Frente a
esta ley, en opinión de Gustavo López, la actitud
del Suteba central fue "dubitativa", su convocatoria
"pobrísima" y su conducta frente a la represión
"lamentable".
En el acto de la CTA en La Plata, se anunció que la Central
había resuelto marchar a Plaza de Mayo esa misma tarde.
Suteba Matanza marchó a Plaza de Mayo. "Estuvimos
tres horas en la Plaza de Mayo y nadie aparecía. Fuimos
dos o tres compañeros a la sede de la CTA Nacional y
allí nos dicen que en el transcurso del viaje ¡habían
cambiado de decisión! Vos fijáte ... sencillamente
no sabían qué hacer...".
El
20, a Plaza de Mayo
En la mañana del 20, una muy breve reunión de
Consejo Directivo resolvió que "nuestro lugar está
en la calle". López nos dice que en una reunión
con los docentes matanceros, se planteó la posición
del sindicato: "que este gobierno se tenía que ir,
que sin los trabajadores en la calle peleando no había
futuro para este país y que nuestra postura era marchar
a Plaza de Mayo". Un importante número de docentes
marchó junto al sindicato.
La columna del Suteba Matanza llegó al Congreso, donde
se encontraban partidos de izquierda, el MIJP de Castells y
los docentes de la AGD-UBA. También personalidades como
Osvaldo Bayer y Alberto Piccinini. Llegaban las noticias de
la represión a las Madres en Plaza de Mayo y de que ATE
Matanza marchaba a la Plaza de Mayo. Suteba Matanza comienza
a marchar con estas organizaciones a Plaza de Mayo; en la 9
de Julio planean encontrarse con la Walsh de Lomas y ATE Sur.
"A la Plaza no llegamos..., 3 ó 4 cuadras antes
nos gasearon de lo lindo... y ahí empezó el repliegue
hacia el Congreso. Ahí las fuerzas de izquierda se van
por Callao y la CTA, en cambio, se retira. Luego también
nos gasearon en el Congreso. Y tuvimos que replegarnos a Rivadavia
y Rincón, donde estuvimos un buen rato."
Balance
Las centrales sindicales -en opinión de Gustavo López-
"se olvidaron de la historia". "Ustedes saben,
yo provengo del peronismo. ¿Qué hubieran hecho
compañeros de la talla de Sebastián Borro, por
ejemplo, Jorge Di Pasquale, tipos como Envar el Kadre... y todos
los compañeros que peleaban hasta con los sindicatos
intervenidos, sus dirigentes presos o perseguidos?"
"¿Qué había pasado si hubiera habido
500.000 personas en la calle, con la consigna 'Basta de represión,
que se vayan'? No puedo entender qué es lo que estaban
esperando las centrales... La clase media de la Capital, la
noche anterior ya había producido el cacerolazo... ¿y
los sindicatos?"
"En política la podés ver o no, nadie es
un iluminado. Ahora, si hay algo que no podés ser es
un necio. Aquí hubo necedad. A nosotros hubo varios que
nos dijeron: 'salgan de la calle porque esto porque lo otro...'
Mientras el pueblo esté peleando en la calle, la bandera
del Suteba Matanza se queda en la calle, contestamos nosotros.
¿A dónde íbamos a ir?"
"El 20 era un punto de inflexión, había que
permanecer en la calle, porque el escenario de la lucha se daba
en la calle."
07-01-02