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LO VOLVEMOS A DECIR: EL ESTATUTO NO SE TOCA

 

En el cuadro actual de profunda crisis económica y política, y deterioro creciente de las condiciones laborales de la inmensa mayoría de la población de nuestro país, el gobierno nacional de De la Rúa – Cavallo vuelve a embestir al gremio docente con el intento de modificación del estatuto del docente a través del proyecto de “Profesionalización de la carrera docente” presentado por el Ministro de Educación Delich.

Este proyecto es una nueva variante pero con la misma matriz ideológica de sus predecesores como el proyecto Sozio o el Plan Llach, basados en estudios de las instituciones que abogan por la privatización de la educación pública y la flexibilización de los docentes, como el Banco Mundial, FIEL, el Grupo Sophia, etc.

Los ejes del proyecto apuntan a eliminar la estabilidad laboral, a reducir el salario y los porcentajes por ruralidades y zonas desfavorables, a reemplazar el pago por antigüedad por un estímulo en base al mérito, a otorgarle poderes discrecionales a los directores para elegir a los docentes de cada escuela de acuerdo “al perfil institucional” del establecimiento, a reformular integralmente el régimen de licencias limitando al máximo el nombramiento de suplentes, e intentando equipararnos con el régimen de contrato de trabajo privado. También apunta a descentralizar al máximo el sistema educativo preparando el terreno para la autogestión de las escuelas para luego privatizarlas.

Si bien este proyecto no es una copia textual del Pacto Federal Educativo II, queda claro que apunta a conseguir el paso inicial para avanzar en la privatización integral del sistema educativo: el deseo largamente acariciado de flexibilizar a los docentes, eliminar la estabilidad y nuestro estatuto. Esto consolidará los circuitos educativos diferenciados: escuelas de baja calidad para pobres que no pueden pagar y escuelas de calidad para ricos.

Frente a este tremendo ataque del gobierno la CTERA responde “Paritarias o huelga”, “CTERA exige ámbitos de paritarias” (tal como reproducen en el Noti SUTEBA Nº 2 de mayo del 2001) y en los fundamentos del rechazo a este intento de reforma de nuestro estatuto afirman: “Ratificar la decisión de exigir la creación de la Paritaria Docente para discutir documentadamente la situación educativa y las condiciones de trabajo de los docentes de todo el país” (Pág. 1).

El Consejo Ejecutivo de la Seccional Matanza tuvo y tiene una posición muy clara en este punto al igual que el Cuerpo de Delegados: en la reunión del 10-5 el primer punto votado fue “Rechazar toda negociación que implique la discusión del Estatuto. El Estatuto no se negocia bajo ningún mecanismo”.

Queremos fundamentar una vez más el por qué rechazamos las paritarias:

1º) El reclamo de paritarias es una exigencia en la actualidad del FMI y el Banco Mundial (Clarín, 13/6/01) para eliminar la vigencia de los convenios colectivos que aún no han sido rediscutidos. No se le puede escapar a nadie que la intención de rediscutir los convenios es reducir el salario y flexibilizar las condiciones de trabajo.

2º) Se aplica en estas paritarias la Ley de Reforma Laboral aprobada con las coimas en el Senado (Ley Banelco), que plantea que en caso de no haber acuerdo entre las partes no continúa vigente el convenio anterior (ultraactividad), sino que salvo que se apele a un arbitraje del Ministerio de Trabajo, pasa a regir para los trabajadores la Ley de Contrato de Trabajo. En criollo esto es un “apriete”: o se negocia o se queda bajo un régimen que deja de lado conquistas laborales.

3º) La Paritaria en su origen histórico fue diseñada para los períodos de expansión económica y no para los períodos de crisis. La Ley originaria 14.250/53 se vio violada de hecho en reiteradas oportunidades tanto por dictaduras militares como por gobiernos constitucionales. El dato histórico más reciente fue el del Rodrigazo, en donde se reajustan salarios no por medio de las paritarias.

4º) En los últimos 20 años, no ha habido un solo convenio colectivo de trabajo nuevo que superara al anterior en más derechos y conquistas para los trabajadores. Por el contrario, todos introdujeron flexibilización y baja salarial (Ponemos como caso testigo el firmado por el SMATA Córdoba con la empresa FIAT).

5º) No se respetan cuestiones básicas como por ejemplo el derecho de consulta e información de las ganancias de las entidades patronales, por lo cual se deduce que no se puede discutir sobre un piso de objetividad.

6º) En el marco actual de profunda crisis, ajuste fiscal y recesión, las políticas de las empresas no buscan fortalecer el mercado interno y el consumo, sino que persiguen como objetivo elevar su tasa de ganancia tomando como variable de ajuste los costos salariales.

7º) La paritaria supone “paridad”, esto es igual cantidad de miembros de la patronal y de los trabajadores y una “objetividad” de parte del Estado. En principio no sólo la CTERA se sienta en la paritaria sino UDA, AMET, SADOP. Tenemos sobrados motivos para desconfiar. Ejemplo de ello es la paritaria de los estatales: por los trabajadores se sentaron ATE y UPCN, y se le otorgó el 60% de representatividad a UPCN. Puntualmente la Ley Nº 23.546/87 (Procedimiento para las negociaciones colectivas de trabajo) afirma en su artículo 5º “Los acuerdos se adoptarán con el consentimiento de los sectores representados. En el supuesto de que en el seno de una de las partes no hubiere uniformidad de opiniones, primará la de la mayoría de los integrantes de esa parte”.

8º) No hay elección directa de los Delegados Paritarios, sino que a raíz de la última modificación de los Estatutos, éstos son los miembros de la Junta Ejecutiva de CTERA.

9º) Una paritaria nacional luego daría lugar a paritarias provinciales: podemos afirmar que no sería solidaria, ya que abandona a los gremios provinciales a su capacidad de presión.

10º) El Decreto Nº 108/88 que ordena la Ley 14.250/53, en su artículo 13 dice: “El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social será la autoridad de aplicación de la presente Ley y vigilará el cumplimiento de las convenciones colectivas”. Sin discurrir sobre la caracterización que tengamos de dicho Ministerio, los trabajadores tenemos como ejemplo concreto la Ley de Riesgo de Trabajo, donde se han vencido todos los plazos para realizar los planes de mejoramiento en las escuelas, sin que en la ART Provincia haya recaído ninguna pena. También podemos citar el rol de Bullrich en el conflicto de Aerolíneas, donde actúa como agente de la SEPI contra los trabajadores.

11º) El artículo 4 del Dec. 108, también dice que “Será presupuesto esencial para acceder a la homologación, que la convención no contenga cláusulas violatorias de normas de orden público o dictadas en protección del interés general...” Esto nos recuerda a uno de los fundamentos del Plan Delich, en donde se fundamenta el “Derecho privativo del Estado” sobre la educación ya que ello redundaría en el “beneficio común”.

En síntesis no hay un solo indicador concreto, ningún elemento objetivo de análisis que nos permita inducir que en una paritaria obtendríamos más conquistas y derechos de los que hoy tenemos. Por el contrario, podemos afirmar que el “pensamiento oficial” es que “tenemos demasiados privilegios” y que “se cometen excesos”. Al igual que en el caso paradigmático de Aerolíneas Argentinas, se pretende echarnos la culpa a los docentes del fracaso de la Ley Federal y la reforma, y el caos que ella produjo.

Por eso decimos categóricamente y pedimos a los compañeros de CTERA que reflexionen en su pedido de paritarias. En contraposición decimos: el estatuto no se toca, ni ahora ni luego de las elecciones de octubre en las que algún gobernador afiebrado pueda llegar a intentar modificar el estatuto por la vía legislativa.

Consideramos que el camino para imponerle al gobierno el aumento salarial y la mejora de las condiciones de trabajo es el de la organización y la lucha de los docentes, junto al resto de los trabajadores y la comunidad educativa para defender la educación pública.

Planteamos la urgente necesidad de la convocatoria por parte de la CTERA y el SUTEBA a un congreso nacional y provincial de delegados con mandato, que se transforme en un plebiscito de los docentes sobre como enfrentamos este ataque e imponemos nuestros reclamos.

“EL ESTATUTO NO SE TOCA” es una consigna que defiende y defenderá toda la docencia, (del mismo modo como el resto de los trabajadores defienden sus convenios), en defensa de sus derechos indisolublemente unidos a los de la escuela pública y a una educación popular, democrática, científica y laica.

CONSEJO EJECUTIVO SECCIONAL SUTEBA MATANZA

19 de junio de 2001

Petitorio en Defensa del Estatuto

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