En
el próximo Encuentro de la Mujer, que se realizará
el 17, 18 y 19 de agosto en Salta, se reunirán las luchadoras
de todo el país que están protagonizando, junto al
resto de los explotados, una profunda rebelión popular contra
el régimen social fondomonetarista.
Antecedentes
Los Encuentros de la Mujer fueron registrando, año a año,
la maduración política del movimiento de lucha de
las mujeres y una superación de los planteos del régimen,
tanto en sus variantes derechistas como centroizquierdistas. El
crecimiento del movimiento piquetero, con el protagonismo fundamental
de la mujer trabajadora, fue impactando en los propios Encuentros,
dando como resultado un crecimiento de los sectores combativos
y un retroceso de las tendencias vinculadas a los partidos patronales
y a la Iglesia Católica. Procesó la experiencia
política que concluyó en el Argentinazo del 19 y
20 de diciembre, y que hoy sigue viva en la nueva rebelión
popular que se está incubando en todo el país.
La evolución política de los Encuentros, que quedó
registrada en el contenido de sus resoluciones, tuvo como telón
de fondo el crecimiento del movimiento piquetero. De un movimiento
dividido localmente, limitado a tareas reivindicativas, el movimiento
piquetero ganó en organización y conciencia hasta
convertirse en el principal factor político del país.
Esta posición fue genuinamente expresada por el Plenario
de la Mujer Trabajadora, que destacó la necesidad de que
los Encuentros votasen planes de lucha contra los gobiernos antiobreros
y no se limitaran a planteos que no superaban lo literario. Se
trataba de organizar la lucha de la mujer trabajadora por sus
reivindicaciones en conjunto con el resto de
los trabajadores.
Situación
El próximo Encuentro tiene por delante un desafío
especial. La experiencia duhaldista ha concluido en un rotundo
fracaso. La devaluación y la pesificación, impuestas
por el FMI y por los capitanes de la industria, han acentuado
la desorganización económica. El sistema financiero
está quebrado y no lo ha salvado siquiera la expropiación
de los ahorristas. Crece la desocupación y la miseria.
Hay hambre. La posibilidad de instaurar un régimen represivo
contra las masas, que se quiso establecer el pasado 26 de junio
con la represión a los piqueteros, fracasó por la
masiva respuesta popular.
Todas las organizaciones que creyeron ver en la alianza con el
gobierno la vía para la solución de los reclamos
populares han salido golpeadas. El colaboracionismo con la Mesa
de Diálogo Argentino montada por la Iglesia Católica
ha concluido en un fracaso. Su existencia no pudo evitar la matanza
de piqueteros ni una acentuación de la lucha de clases.
Se demostró que su finalidad era engañar al pueblo
con un consenso trucho, cooptando a las organizaciones piqueteras
colaboracionistas, y destruir a las restantes mediante la represión
planificada. Junto con la debacle del gobierno, la Iglesia anuncia
ahora su retiro de la Mesa de Diálogo.
Tareas
El próximo Encuentro enfrenta una situación excepcional,
pues está planteada la cuestión del poder. El país
reclama una reestructuración social. Esta reestructuración
debe venir de los trabajadores y en este caso será el canal
para lograr la efectivización de los reclamos populares;
si viene del FMI significará una caída en el nivel
civilizatorio de nuestro pueblo.
Que se presente la cuestión del poder significa que los
reclamos populares más inmediatos como el salario, el trabajo
o la vivienda no encontrarán solución si no es mediante
la sustitución de los gobiernos nacionales, provinciales
y municipales. Para eso llamamos a luchar por la convocatoria
de Asambleas Constituyentes libres y soberanas que gobiernen el
conjunto del país, rompan con el FMI, nacionalicen la banca
y el petróleo, pongan a funcionar las fábricas,
distribuyan las horas de trabajo y establezcan el control obrero
de la producción.
La derrota del gobierno en el Puente Pueyrredón puso de
manifiesto que el desenlace de la crisis no será a través
de las elecciones truchas del régimen, sino en la lucha
de los trabajadores por el poder.
Llamamos al Encuentro de la Mujer a votar un plan de lucha nacional.
Llamamos a las compañeras piqueteras a concurrir masivamente
al Encuentro para garantizar la votación de un plan de
lucha nacional por las reivindicaciones, para que "se vayan
todos" y para que el poder pase a una Asamblea Constituyente.
Clotilde
Suárez
02-08-02