La
rebelión docente iniciada en Ensenada ha marcado el camino
a toda la docencia provincial. No sólo estableció
un método, el de las asambleas de escuela, ámbito
de deliberación y resolución donde se eligen representantes
sujetos a control y la Asamblea interdistrital, que unifica las
acciones de los distintos distritos para superar el bloqueo de
las direcciones sindicales. También desarrolló un
programa que ataca el centro mismo del ajuste impuesto por el
FMI, uniendo los reclamos docentes a los del conjunto de la comunidad
educativa.
La lucha docente es un factor clave contra la aplicación
del ajuste y ha obligado a Solá a echar lastre y otorgar
algunos de los reclamos. El gobierno ha debido retroceder en la
aplicación de los descuentos por presentismo, en la aplicación
del proyecto de madres cuidadoras en los jardines y en la utilización
de los planes para jefes y jefas de hogar suplantando tareas docentes
o de auxiliares y porteros. Ha tenido que dar marcha atrás
con la reclasificación de las escuelas y devolver cientos
de ruralidades. Ha comenzado a pagar las becas a los alumnos de
segundo y tercer año de polimodal y ha elevado el valor
del cupo de los comedores a $ 0.80.
Pero todas estas concesiones pretenden encubrir y disimular que
el corazón del ajuste continúa en el centro del
escenario político. El gobierno se ha lanzado al ataque
aplicando las jubilaciones de oficio que dejarán en la
calle a unos 8700 docentes, no sólo apunta a reducir gastos
sino a disimular la desocupación. El tratamiento de las
plantas funcionales para el 2003 anticipan el cierre de innumerables
cursos.
El gobierno debilitado y cercado por la rebelión docente
ha encontrado en la burocracia del Suteba su principal punto de
apoyo. A esta tarea se ha sumado la lista Azul y Blanca saliendo
al rescate del gobierno y de la Celeste. Esta alianza ha sido
vital para el sostenimiento de la tregua, ya que no han escatimado
esfuerzos para evitar una confrontación directa con el
gobierno, dejando pasar el ajuste e intentando por todos los medios
quebrar la lucha docente a través del aislamiento, las
amenazas, las acusaciones y los ataques directos a los sectores
en lucha, a las direcciones combativas y al activismo antiburocrático,
en un amplio despliegue macartista.
La tregua ha colocado a la docencia en situación de catástrofe,
el tema salarial se ha transformado hoy en una cuestión
de supervivencia. La depreciación salarial resultante de
la devaluación, las quitas y los recortes de
desfavorabilidades, los tarifazos y el incesante aumento de la
canasta familiar han destruido nuestros salarios. Las encuestas
revelan que seis de cada diez docentes se encuentran bajo la línea
de pobreza.
Para demoler esta política de tregua, el conjunto de los
docentes necesitamos construir una alternativa que nos permita
desenvolver la lucha en un escenario donde se manifiestan grandes
diferencias de organización y combatividad entre los distritos
y donde la desconfianza hacia la dirección sindical está
firmemente instalada, producto de la traición del año
pasado y de su política de tregua y concertación.
Para ello es necesario organizar asambleas en todas las escuelas
sumando a todos los sectores de la comunidad educativa, impulsar
la formación de coordinadoras entre escuelas vecinas y
coordinadoras distritales. Poner en pie una coordinación.
interdistrital que permita acciones unificadas en toda la provincia,
sumando a todos aquellos sectores y activistas, agrupaciones y
direcciones sindicales que estén dispuestos a desenvolver
la lucha.
A la concertación y la tregua debemos oponerle una lucha
consecuente por la derogación del ajuste, por el estatuto
y el salario, para frenar las jubilaciones de oficio y los cierres
de curso, para arrancarle al gobierno los $100 otorgados a los
trabajadores privados, por la recomposición de nuestro
salario sobre un básico de $800, por nuestro régimen
de licencias, por la devolución de las desfavorabilidades,
por los comedores y las becas, por todo el conjunto de nuestras
reivindicaciones.
Necesitamos construir una alternativa política en base
a acciones unificadas, superadora de la burocracia sindical, sus
medidas estériles y sus pactos con Solá, que nos
permita arrancarle al gobierno el conjunto de los reclamos y a
la vez recuperar los sindicatos para que se transformen en una
herramienta de lucha de los docentes, convoquemos a un Congreso
Provincial de Delegados con mandato que sea capaz de sintetizar
todas las tendencias de lucha en un plan de acción provincial
en el camino de construir la huelga general educativa por la anulación
del ajuste, por el aumento salarial y por el conjunto de nuestros
reclamos.
TRIBUNA
DOCENTE - LISTA ROSA
En el Polo Obrero
01-08-02