Antes
de la modificación de la ley 14250 (ley de convenciones
colectivas de trabajo) existía en la misma el principio
de ultra actividad, el cual prolongaba las cláusulas normativas
hasta la firma de un nuevo convenio. Es decir, que la patronal
y los representantes gremiales celebraban reuniones paritarias
y en caso de no llegar a un acuerdo, continuaba rigiendo el viejo
régimen laboral. Pero en el año 2000, durante el
gobierno de De La Rúa, se sancionó la ley Banelco
o de reforma laboral, que fulmina la ultra actividad dejándola
como excepción en algunos casos durante dos años.
Con respecto a la actividad docente, nuestro marco paritario es
la ley 23929. Dicha normativa plantea que "las negociaciones
colectivas serán comprensivas de todas las cuestiones laborales
que integren la relación de empleo". De esto, podemos
inferir que una vez reunidas las partes (gobierno y sindicatos),
pueden negociar o modificar por completo el Estatuto del Docente.
Por otro lado, dicha ley, en su Art. n º 17 plantea que "las
partes deberán acordar mecanismos de autorregulación
del conflicto", como la "abstención o limitación
de la huelga que pudieran afectar el servicio educativo".
A su vez, como corolario de la entrega del régimen laboral,
dice que "en caso de desacuerdo en las negociaciones, cualquiera
de las partes deberá comunicarlo al Ministerio de Trabajo
para formalizar (
) una instancia obligatoria de conciliación".
Esto nos prueba que es finalmente la patronal, la que va a decidir
nuestras nuevas condiciones de trabajo.
El próximo congreso del Frente Gremial, no es otra cosa
que un acuerdo de cúpulas, donde se resolverá lo
que Martín de la FEB viene anunciando y que SUTEBA no niega,
aceptar las paritarias que plantea el gobierno de Solá.
El Estatuto es una ley, por lo tanto solo puede ser modificado
por otra ley, las paritarias permitirían que la modificación
se haga en base a algunos acuerdos entre las partes
Rechazamos cualquier intento de paritarias por dos motivos fundamentales.
En primer lugar, porque sin el principio de ultra actividad, vamos
derecho a la entrega de nuestro estatuto a cambio de un convenio
basura que va a precarizar mucho más nuestras condiciones
laborales. En segundo lugar, porque nuestros paritarios del Frente
Gremial han dado sobradas muestras de su capitulación:
no denuncian el plan Solá, porque aceptan el ajuste. Plantean
la formación de una comisión legislativa para el
análisis de la deuda y con este condicionamiento discutir
el Canje de Deuda por Educación. Hacen cuentas para que
Solá nos descuente por el IOMA 2% más, diciendo
que si el gobierno nos blanqueara las sumas en negro, surgirían
los fondos para la obra social. Han guardado un silencio cómplice
cuando nos modificaron el régimen de licencias.
Por eso decimos:
El estatuto no se toca.
Plenario provincial de delegados para frenar el ajuste, recuperar
lo perdido y obtener un aumento salarial al básico, ya
de $200.
Tribuna
Docente
en el Polo Obrero
03-11-03