El paro nacional de Ctera es un fraude

La dirección de Ctera sigue con la intención de "patear" el conflicto para después del 14 de octubre. A esto responde el paro aislado de 24 horas que realizó el jueves 4. Pero no es así que se puede doblegar a un gobierno que no da tregua y continúa con su andanada de ataques. Con el paro, Ctera quiere ocultar el fracaso del acuerdo del Suteba con Ruckauf; es decir, su traición a la huelga indefinida reciente de la docencia bonaerense.

En el proyecto de presupuesto girado por el gobierno para el 2002, no figura el incentivo. Pero el gobierno tampoco está cumpliendo con el cronograma de pagos del 2001 (adeuda tres cuotas). Asimismo, la ministra de Trabajo impuso el cercenamiento del derecho de huelga, con el pretexto de que la labor docente constituye un "servicio esencial".

La Ley de Déficit Cero, por otro lado, viene haciendo estragos en buena parte de las provincias. Jujuy está hace 55 días sin clases debido a los recortes y deudas salariales. El recorte de recursos de la coparticipación a las provincias para septiembre, por un monto de 900 millones de dólares, pone en cesación de pagos a gran parte de las provincias.

En este cuadro, los compromisos de los gremios con los gobernadores son letra muerta. El caso más elocuente es la provincia de Buenos Aires, donde Ruckauf no cumplió con el acuerdo establecido con FEB y Suteba, de atenuar el recorte de una parte de los salarios docentes afectados por el ajuste. En estas condiciones, los docentes cobrarán su sueldo con los recortes fijados originariamente. Esto ha obligado a la FEB y Suteba a anunciar paros para esta semana y la que viene.

Ctera larga un paro aislado, mientras se desangran todos los conflictos provinciales. En lugar de nacionalizar el conflicto y dar una respuesta de conjunto, este paro es un intento de encubrir el fracaso de la política cterista.

Con esta política vamos a una nueva derrota. La lucha por un Congreso de Bases en las provincias y a escala nacional es una consigna fundamental para quebrar la nefasta política de la burocracia y abrir un curso victorioso a los docentes.

 

Pablo Heller
04-10-01