La
asamblea provincial de Amsafe (de representantes) levantó
la huelga de 72 horas prevista para esta semana, que formaba parte
de un plan de lucha por el aumento de 250 pesos al básico.
La moción de suspender impulsada por
la directiva de Amsafe provincial y respaldada por una parte de
la dirección rosarina obtuvo 18.800 votos (por mandatos);
la de ratificar impulsada por la Delegación
Caseros, Tribuna Docente y otros sectores 5.800 votos.
El
levantamiento constituye una victoria política para el
gobierno de Obeid.
El
voto se explica por la confusión creada por el decreto
salarial que el gobierno presentó el jueves y por la enorme
presión desatada por el gobierno, la prensa y, sobre todo,
la directiva provincial de Amsafe.
La
huelga venía desarrollándose con gran fuerza: el
paro de 72 horas de la semana previa había sido total;
en Rosario, la asamblea popular del miércoles y la movilización
del jueves fueron muy masivas; las reuniones zonales de docentes
fueron las más numerosas que se recuerden en muchos años;
la huelga, además, contaba con un amplio respaldo popular.
Se
sumaba la creciente agitación salarial de los estatales
(huelgas en distintas dependencias, convocadas por ATE; huelga
provincial de los municipales el próximo 5 de octubre)
y la crisis política del gobierno (esta semana, fracasó
en su proyecto de derogar la ley de lemas por la oposición
de los senadores de su propio partido). La huelga era la vanguardia
de un reclamo salarial de conjunto. Por temor a hacer estallar
este polvorín, Obeid rechazó los reclamos de mano
dura de un sector de su gabinete y largó una nueva
oferta salarial.
La
anterior había sido rechazada, por insuficiente, por la
asamblea provincial. La presión de los docentes obligó
a Tessa (secretario general de Amsafe provincial) a sumarse tardíamente
al rechazo. Pero también la nueva oferta es
trucha: se reduce a blanquear una suma en negro, trasladándola
al básico, que llega a 210 pesos (debajo del promedio nacional).
La gran concesión es la eliminación del presentismo,
una reivindicación histórica de los docentes, aunque
sólo se excluyen como causal de descuento las faltas justificadas
y las enfermedades. Junto a la zanahoria, el gran
garrote: la amenaza de descontar el presentismo y los días
no trabajados si la huelga continuaba.
El
decreto, una maniobra defensiva de un gobierno en retroceso, fue
la excusa para que la directiva provincial se lanzara a levantar.
Por eso, Tessa suspendió sin votar ni debatir una asamblea
provincial en la tarde del jueves y anunció que renunciaría
si la huelga seguía.
Pero
el activismo estaba determinado a mantener la lucha: por la fortaleza
de la huelga, lo sentido de los reclamos, el carácter trucho
del aumento, la crisis política del gobierno
y la existencia de una caja provincial muy gorda (superávit
fiscal de 500 millones para este año; aumento del presupuesto
de 700 millones para el próximo), había llegado
a la conclusión de que se debía continuar hasta
arrancar la victoria.
Esto
se puso de manifiesto en la asamblea de Rosario, el día
viernes, con la presencia de casi 500 compañeros, una de
las más masivas que se recuerden. En ella, la moción
de ratificar los paros fue abrumadoramente mayoritaria; lo mismo
sucedió en San Lorenzo, con una muy numerosa asistencia,
de 170 maestros.
La
huelga entraba en horas decisivas, pero las directivas antiburocráticas
no estuvieron a la altura de los acontecimientos.
La
directiva de Amsafe Rosario no fijó posición pública.
Tribuna Docente, integrante de la directiva, impulsó la
continuidad del plan de lucha. Con esta posición intervinimos
en la reunión de la directiva rosarina, en la asamblea,
y sacamos una declaración, en forma de afiche, que fue
distribuida en todas las escuelas (ver aparte). Pero Teres, secretario
general, y otra parte de la directiva eran partidarios de suspender.
En San Lorenzo, otra seccional antiburocrática, Tribuna
defendió la continuidad en una batalla política
abierta con los miembros radicales de la directiva, partidarios
de levantar.
En
estas condiciones, se llegó a la votación en las
escuelas. En Rosario, la moción impulsada por Tribuna Docente
y otros sectores de la dirección obtuvo 2.535 votos, pocos
menos que la de suspender (impulsada por Teres y una
parte de la agrupación Fuera del renglón),
que logró 3.029. En la Capital, 800 maestros votaron continuar;
también la mayoría de los maestros del departamento
de Caseros. En la asamblea provincial, los votos de San Lorenzo
por continuar no fueron considerados por razones
estatutarias.
En
este cuadro confusión sembrada por la prensa, presión
del gobierno, chantaje de Tessa y ausencia de una dirección
antiburocrática firme y decidida, que 5.800 maestros
(el 25%) plantearan continuar, muestra las vastas reservas combativas
del gremio.
El
decretazo de Obeid no cierra la cuestión salarial. El aumento
es trucho, y en la medida en que la masa docente lo vea más
claramente, se replanteará el conflicto. Obeid no pudo
derrotar a los docentes. Logró, con mucho esfuerzo, evitar
que los docentes lo derrotaran.
(En
base a informes de María Elena Molina, secretaria gremial
de Amsafe Rosario, y Muni Finkelstein)
Declaración
de Tribuna Docente Frente al Decreto de Obeid
A los Docentes, las Cuentas Claras
El decreto del gobernador Obeid:
- Posterga el aumento por 45 días (se cobrará a
fines de noviembre).
-
Posterga a bibliotecarios, preceptores, secretarios y docentes
que no están frente a alumnos, a los que no se les garantiza
el mínimo de 650 pesos.
-
Posterga a los jubilados (deberán esperar 60 días).
-
Sigue introduciendo sumas en negro y no significa un aumento genuino
al básico (pasa el complemento remuneratorio).
-
Para los que no lleguen al mínimo de 650 pesos, se completa
mediante el adelanto del complemento (código 506) que venimos
cobrando y que en diciembre llega a 100 pesos.
-
Liquida en los hechos la bonificación por antigüedad.
Para el maestro de grado inicial y el que tenga veinte años,
el sueldo será el mismo (650 pesos).
-
El presentismo no se deroga para las medidas de fuerza (paros,
desobligaciones).
-
El aumento promedio para los distintos cargos no supera los 60
pesos.
Este
decreto ha contado con la complicidad de la Comisión Directiva
provincial de Amsafe, que el gobierno pretende establecer para
todo el 2005 (se reitera el pacto Obeid-Tessa de marzo de 2004).
La
formación de la Comisión Mixta (artículo
6º del decreto) es el recurso del gobierno para llevar a
la Amsafe a la discusión de nuestras condiciones de trabajo
con el objetivo de imponer la flexibilidad laboral.
Compañeros
docentes: este decreto trucho es la maniobra de un gobierno en
retroceso que quiere cerrar esta histórica lucha de la
docencia santafesina. Vayamos por más.
Reclamemos
los 250 pesos de aumento al básico, la derogación
completa del presentismo y el pase de todas las sumas en negro
al básico, y el 82% móvil para los jubilados (volver
a la ley 6.915).
Ratifiquemos
el plan de lucha de las 72 horas indeterminadas ya votado por
miles de compañeros en las asambleas anteriores.
Tribuna
Docente Santa Fe
25-09-04