La
burocracia sindical de los gremios docentes ha actuado claramente
al servicio de Felipe Solá.
Ganador,
Felipe Solá expresó el alivio que siente porque
se anotó una victoria en tiempos electorales, dice
Clarín (14/8).
La
alegría de Solá lo lleva a esperar que el 2006
también se iniciará sin paros docentes (ídem).
La
traición de la burocracia de Baradel-Perillo-Petrocini
ha ido muy lejos.
Además,
la burocracia y Solá están discutiendo la apertura
de paritarias docentes, cuyo temario cuestiona la estabilidad
laboral y las principales conquistas del estatuto docente.
Todo
esto ha provocado una reacción de repudio contra la burocracia
que va creciendo en las escuelas de toda la provincia.
En
el V Plenario Provincial de Delegados en Lucha, convocado por
las seccionales de Suteba de General Sarmiento, Lomas de Zamora,
La Plata, Marcos Paz y Las Heras, y General Rodríguez,
resolvieron la convocatoria a una gran marcha de la bronca de
toda la docencia provincial, el 8 de septiembre, en la ciudad
de La Plata, frente a la Dirección General de Escuelas.
El
plenario resolvió editar miles de volantes, llamando a
la docencia a rechazar la entrega, y afiches que convocan a la
marcha de repudio. También convocó a la realización
de plenarios regionales el sábado 3 de septiembre, en las
zonas norte, oeste y sur.
El
plenario votó, asimismo, la impugnación legal del
congreso fraudulento de Suteba en el que se formalizó la
aceptación de la entrega de parte de la burocracia.
Se
aprobó proponer a los trabajadores del Garrahan, a los
docentes universitarios en lucha y a los trabajadores estatales
en general la realización de una marcha conjunta por el
triunfo de los reclamos salariales de los trabajadores estatales,
de la educación y de la salud.
La
realización de una marcha masiva debe convertirse en una
causa de toda la docencia.
Metamos
miles en la Dirección de Escuelas, por la profundización
del plan de lucha por los 800 pesos de básico para el cargo
testigo y la defensa de nuestras condiciones laborales.
Daniel Sierra
01-09-05
Catamarca:
Movilización Docente
Las Bases Comenzaron a Darse una Política
Por
primera vez en mucho tiempo, los sindicatos docentes de la provincia
convocaron a una movilización que consiguió el respaldo
de una parte considerable de la docencia: 1.500 docentes salieron
a la calle para repudiar el miserable aumento anunciado por el
gobierno. La movilización estuvo precedida por asambleas
en varias escuelas. En el interior, tal como ocurrió a
principios de año, las seccionales comenzaron a tomar medidas
de acción directa sin esperar el respaldo de
los sindicatos. En las asambleas escolares se discutió
un planteo salarial concreto, alejado del vago aumento
reclamado por el sindicato. También se discutieron medidas
de fuerza contundentes, diferenciadas de las inocuas y desorganizadoras
medias jornadas propugnadas por la dirigencia gremial.
El ahogo salarial no se aguanta más.
El
miércoles, muchas escuelas de la capital se sumaron a la
movilización de los docentes del interior. A esas escuelas
se sumaron los docentes preuniversitarios que, de pasada, repudiaron
la actitud del principal dirigente del gremio universitario, devenido
en funcionario del gobierno en la sensible área minera,
quien no pone el cuerpo desde hace rato en sus asambleas.
La
movilización hizo escala en la Legislatura, donde se repudió
el aumento sideral autootorgado por los legisladores, pero que
sirvió como un distractivo en el afán de la dirección
del sindicato más importante por disipar la energía
manifestada por la docencia. En efecto, la prometida asamblea
general en la plaza se convirtió en una serie de discursos
regimentados y desnudó la falta de proyección de
las medidas realizadas hasta el momento. Una asamblea posterior,
a puertas cerradas, con los dirigentes del interior, resolvió
un paro de 48 horas para la semana siguiente, con paro de brazos
caídos los otros tres días, a ser cumplido por los
docentes del interior.
La
fragmentación de las medidas propuestas refleja, por un
lado, la falta de cohesión en los distritos numéricamente
más importantes (Capital y Valle Central, donde la mayoría
de las escuelas no adhirió a las medidas de fuerza), al
mismo tiempo que la falta de capacidad de la dirección
sindical para controlarlos.
Desde
Tribuna Docente venimos reiterando el llamado a la autoconvocatoria
y a resolver una salida en asambleas autoconvocadas y coordinadas.
Antonio Torrente
01-09-05