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LISTA
AZUL Y BLANCA – ROSA - VERDE
Los
trabajadores y el país estamos atravesando una situación límite:
cuatro millones y medio de desocupados y subocupados;
horarios "flexibilizados" y salarios miserables
para la mayoría de los ocupados y jubilados; falta de
vivienda digna para una gran parte del pueblo; un sistema de
salud pública colapsado; catorce millones de argentinos
viviendo bajo la línea de pobreza; corrupción, falta de
justicia, represión y persecución a los que luchan, y un
sistema educativo donde se refleja esta terrible situación
que describimos.
Una
escuela pública que carece de la infraestructura y los
materiales necesarios; que en los últimos años tuvo que
dar prioridad a la asistencia alimentaria de los alumnos
antes que a las tareas específicas; que trabaja con niños
de hogares de alto riesgo económico y social, con las
necesidades básicas insatisfechas y problemáticas
generadas como consecuencia de esas situaciones.
Una
escuela pública, en la que en 19 provincias del país, sólo
5 de los 10 niños que ingresan al ciclo primario lo
completan, y en todo el país, sólo la mitad de los
adolescentes que llegan al secundario lo terminan. Una
escuela pública que tiene más de un 60% de deserciones a
nivel primario en Formosa, Misiones, Santiago del Estero y
Chaco. Una escuela que nunca llegaron a pisar los 55 niños
menores de 6 años que mueren por día a causa de la
desnutrición y sus consecuencias.
Una
escuela pública donde los docentes vemos intensificado
nuestro trabajo con tareas complejas que nos demanda la
situación de nuestros alumnos, en aulas superpobladas, sin
medios didácticos adecuados, sin condiciones edilicias
–inclusive las sanitarias- en la gran mayoría de los
establecimientos, con un incremento de nuestras
responsabilidades diarias.
Una
escuela donde los riesgos laborales se incrementan día a día
y las leyes que regulan los accidentes de trabajo se
flexibilizan, dejando a los docentes indefensos e
imposibilitados de reclamos que alguna vez formaron parte de
sus derechos.
Una
escuela pública donde los docentes ganamos salarios
miserables, lo que nos obliga a correr tras puestos de
trabajo para acumular la suma necesaria para vivir, con el
consiguiente deterioro físico y psicológico del que, por
otra parte, nadie se hace cargo y, como si esto fuera poco,
vemos hoy amenazada nuestra estabilidad y condiciones
laborales con el proyecto del gobierno de cercenar nuestros
Estatutos.
Una
escuela pública donde el avance de los intentos de
introducir la educación religiosa, hace necesario volver a
pronunciarse categóricamente y en forma incondicional por
el laicismo de la enseñanza.
Con
la sanción y posterior aplicación de la Ley Federal de
Educación en el gobierno de Menem y la profundización
realizada durante el gobierno de De la Rúa, se intentó
llevar a cabo el mayor recorte conocido en Educación, que
alcanzó su punto culminante con López Murphy. La llamada
"Reforma Educativa" se efectuó con la excusa de
elevar la "calidad" de la educación y sólo logró
un notable deterioro de la misma. Paso a paso se fueron
aplicando planes de ajuste revestidos de un palabrerío
seudomoderno (gestión, destrezas, eficacia, insumos,
demandas, etc.), propias de la economía burguesa, mientras
la realidad mostraba los jirones de una escuela pública que
supo de épocas mejores. Hoy Cavallo, en un nuevo ataque
encabezado por el Ministro "progre" Delich, vuelve
a la carga con el recorte a través de la liquidación de
los Estatutos y pretendiendo arancelar la Educación Pública.
Toda
esta situación se ve ahora profundizada, por la política
de De la Rúa-Cavallo, hasta límites que no se soportan más.
Los presupuestos para educación fueron congelados en la
Nación y las provincias por la firma del Pacto Fiscal. Una
de las consecuencias es que las bonificaciones por antigüedad
no aumentarán durante los próximos cinco años. El famoso
"incentivo", con que nos vendieron un aumento
inexistente del salario, todavía no terminaron de pagarlo.
El aguinaldo, se postergó en varias provincias. Y el
acuerdo en estos días de las provincias y la Nación para
una nueva reducción en 1.600 millones del presupuesto -para
"reducir el déficit fiscal"- agravará todavía más
esta situación. De estos 1600 millones, 1000 corresponden a
la provincia de Buenos Aires, en la que su gobernador,
Ruckauf, se jacta de haber aplicado a fondo la Ley Federal,
con lo que Duhalde justificó el déficit actual de la
provincia por el gasto realizado de 1300 millones para la
ejecución de la misma. Más aún, hoy decidieron pagar en
bonos y reducirle el salario a los empleados estatales que
cobran más de $ 1000; tal como ya se viene realizando en Río
Negro, Tucumán, Córdoba, entre otras
La
educación no tiene porvenir, ni siquiera puede sobrevivir
si los padres de nuestros chicos y los propios jóvenes que
concurren a las escuelas están desocupados o sometidos a
sueldos miserables y a la precariedad laboral. Hoy el
principal problema de la educación es el hambre, la miseria
y la desocupación. Por ello, entendemos a los trabajadores
de la educación unidos a los piqueteros de Salta, La
Matanza y el conurbano bonaerense, de Neuquén, Mar del
Plata, con los trabajadores de Aerolíneas y a todos los
trabajadores y sectores sociales en lucha, contra este régimen
social de explotación y confiscación de la riqueza
producida por el trabajo social.
Este gobierno y su
política no van más.
La profundización de una política de ajuste permanente
sobre el pueblo, de hambre y desocupación, destrucción de
la industria y la producción nacional, de entrega de
nuestras riquezas, subordinación a los dictados del FMI y
el Banco Mundial, ha significado el empobrecimiento de
millones de argentinos; mientras, una minoría se sigue
enriqueciendo. Nuestro país está sacudido por una profunda
crisis económica, parte de la crisis mundial que desde el
97 se fue extendiendo como un reguero desde el sudeste asiático,
Rusia, Brasil, Turquía, Argentina y que hoy ha llegado al
propio EEUU. Estas crisis del capitalismo han dejado al
desnudo todas las mentiras de sus bondades, preanunciando
que este sistema no da más. Esto, es lo que está en el
fondo de la crisis social y política. Las luchas populares
que recorren el país han dividido a las clases dominantes,
a los de arriba, que ya no pueden seguir gobernando, como lo
venían haciendo hasta ahora, mientras, los trabajadores, la
población oprimida y explotada y el conjunto de los
sectores populares, por el otro, no soportamos más esta
pesadilla. Entre
ellos y nosotros hay un abismo insalvable. Nuestros
reclamos, hasta los más elementales, son incompatibles con
el actual gobierno. Su permanencia en el poder es fuente de
nuevas y terribles privaciones y tragedias, como lo viene de
confirmar, dramáticamente, la represión de Mosconi, de
Jujuy y el nuevo ajustazo sobre los jubilados y empleados,
principalmente. Por
eso planteamos: QUE SE VAYAN.
El
único camino de salida es la confluencia de todos estos
sectores en lucha y sus organizaciones que se oponen a esta
política, para que ponga fin a esta tragedia y saque a este
país de la crisis en que se encuentra y colocando los
recursos nacionales al servicio del pueblo. Sólo habrá
dinero disponible para las imperiosas necesidades de la
inmensa mayoría de nuestro pueblo, como el aumento del
presupuesto educativo dejando de pagar la deuda externa,
fraudulenta y usuraria (más de 15.000 millones de dólares
se van en pago de intereses cada año, un millón y medio
por hora) e implementando impuestos progresivos a las
grandes fortunas y beneficios empresariales.
La
actual dirección de CTERA ha sacrificado los reclamos y
conquistas de los trabajadores de la educación en función
de sus compromisos con el gobierno de la nación y las
provincias, usando el prestigio de la escuela pública
ganado ante el pueblo y las luchas de los docentes, para
terminar acordando con las políticas que han llevado a la
destrucción de la escuela pública. Ha sido un freno a las
grandes luchas, como las de Corrientes y Misiones, y un obstáculo
para avanzar en la unidad con los demás trabajadores en la
lucha contra esta política. Con el menemismo su actitud,
conciliadora en los hechos, permitió la aplicación de la
Ley Federal y abandonó a su suerte a las provincias ante la
transferencia de las escuelas nacionales y ante los ajustes,
enfrentando de palabra la política de Decibe, a pesar de
las heroicas luchas docentes que se desarrollaron. Muchos de
sus dirigentes formaron parte de la Alianza, fueron
funcionarios del gobierno y avalaron los primeros seis
ajustes de De la Rúa. Por eso, levantaron la Carpa docente
inmediatamente después de su asunción, sin otro compromiso
que el "pago del incentivo en cuotas", pago que el
propio gobierno delarruista está retaceando.
¿Aumento
del presupuesto educativo? ¿Aumento de salario? Ya hace
tiempo que estas consignas históricas para la docencia
fueron abandonadas por esta dirección celeste, así como
antes ya había abandonado la lucha por la derogación de la
Ley Federal. Maffei y Yasky han ido muy lejos con esta
conducta, avalando los planes de reconversión educativa del
Banco Mundial y otros organismos internacionales, aceptando
la reforma laboral al gremio docente (art. 14 de la Ley de
Incentivo) que apunta a la flexibilidad laboral y a la
destrucción del estatuto, en este mismo camino se inscribe
la seudo paritaria que impulsan Maffei y Macaluse.
Hoy,
ante las dramáticas horas que estamos viviendo, la dirección
celeste recién convoca a un Congreso para el 5/8. Ahora
pretenden repetir esta línea de fracaso: subordinar al
gremio a "nuevas" variantes de recambio del
sistema. Frente a ésto llamamos a poner de pie una CTERA
independiente del Estado y soberana en sus decisiones, para
colocarla al servicio de sus legítimos dueños: los
trabajadores de la educación. Los docentes "debemos
dejar de ser convidados de piedra" pasando a ser
protagonistas y asumiendo, de una vez por todas, los
destinos de nuestra organización gremial.
Llamamos
a impulsar un Congreso Nacional de CTERA que provenga de
asambleas distritales y provinciales, con delegados elegidos
y con mandatos por escuela, para lograr instrumentar una
lucha consecuente y a fondo para arrancar el conjunto de
reclamos, que son legítimos derechos de los trabajadores de
la educación.
Entendemos
nuestra lucha como un aspecto de una gran lucha nacional. Por
eso debemos cambiar esta dirección, para poder avanzar en
la lucha y en esta perspectiva.
Llamamos
a la más amplia unidad de todos los docentes y agrupaciones
para recuperar la CTERA y ponerla al servicio de la lucha
que deberemos librar, inevitablemente, en las horas que se
avecinan. Así entendemos la conformación de una lista
unitaria y opositora para las próximas elecciones
nacionales de la CTERA.
Entendemos
nuestra lucha como un aspecto de una gran lucha nacional. El
paro del jueves 19 de julio debe ser el primer peldaño de
un plan de lucha nacional. Convocamos a todas las
organizaciones sindicales a organizar la huelga general en
apoyo a los trabajadores de Mosconi y Aerolíneas, por la
libertad de Alí, Castells, Barraza, Raineri y Gil, y el
desprocesamiento de todos los luchadores, por la anulación
del recorte, por todas las reivindicaciones pendientes, y
por derrotar al gobierno arrodillado frente al FMI.
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Lista de candidatos
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