(seccionales
del SUTEBA de Marcos Paz-Las Heras, Lomas de Zamora, La Plata,
Gral. Rodríguez, Gral. Sarmiento, Bahía Blanca y
delegados de otros distritos).
Para
tener en cuenta:
El
Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, solicita a los representantes
gremiales desistir de la acción judicial referida
al descuento de haberes por los días de paro resueltos
por el Frente Gremial Docente Bonaerense y a proponer y a acordar
con la DGCyE un plan especial de recuperación de contenidos
y objetivos pedagógicos, ante los cual el Gobierno se compromete
a devolver los haberes descontados. (Acta firmada con el
gobierno el 3/8/05).
En una Circular Gremial del SUTEBA del 27/7/05, sostenían:
El fallo constituye un logro político de gran importancia.
Representa un importante precedente jurídico sobre este
tema...Se fundamenta en la defensa del derecho constitucional
a la huelga, en el carácter alimentario del salario, en
la inexistencia de acciones de conciliación obligatoria
ni intimidaciones, y en el incumplimiento de las obligaciones
asumidas por el estado para con los trabajadores del sector público,
al no aceptar negociar con los trabajadores, existiendo los mecanismos
y las posibilidades para hacerlo...(....) seguimos presentando
las notas individuales de rechazo y de pedido de devolución
de salarios caídos, pero fundamentalmente ponemos este
punto dentro del marco de la lucha política y la negociación
salarial.
En síntesis de la propuesta del gobierno publicada en la
página web de la FEB el 4/8/05 dice: Reintegro del
descuento de los días de paro con el cobro de suplentes
en el mes de Agosto.
Los
sueldos de Julio se liquidaron con los descuentos impuestos por
el gobierno de Solá. La burocracia sindical lo sabía.
Ello no fue obstáculo para que se sentaran a negociar una
nueva tregua con la patronal levantando todas las medidas de fuerza.
Se han cansado de decirnos que el primer punto a discutir sería
la devolución de los descuentos de los días de paro.
No figura un solo párrafo en ese sentido en el acta firmada
el 3 de Agosto. Es más, admiten que el gobierno plantee
una cláusula extorsiva. Y aún más, están
publicando la devolución de los descuentos y, por lógica,
están decididos a ceder ante la imposición antiobrera
de Solá. No dijeron una sola palabra sobre el anteproyecto
legislativo del gobernador (reedición del decreto 10596/57
de la Libertadora y de otros análogos) que pretende regular
el derecho de huelga. Tampoco sobre el rol asignado por la patronal
a los directores y las amenazas de sumarios si adhieren a los
paros. ¿En 9 horas de negociación, no se les pudo
ocurrir nada sobre estos temas?
El
combo de acuerdos contenidos en el Acta, que tan alborozadamente
anunciaron en la noche del miércoles 3, incluye declamaciones
acerca de la cuestión de la infraestructura, pago de becas
a estudiantes de Polimodal (adelanto de fondos de Nación),
el cumplimiento de la resolución judicial que los obliga
(sin necesidad de acta de acuerdo alguna) a devolver parte (no
los 29 meses) de la quita salarial impuesta por la ley de emergencia
económica, entre otras cosas. Ya sabemos del valor de la
palabra (y de la firma) del gobernador Solá.
En
cuanto a los estrictamente salarial, baste transcribir las declaraciones
de Oporto al respecto: un docente con 4 horas por cargo
y 7 años de antigüedad percibirá un aumento
de $36 de bolsillo, el que tiene 12 años $90, y el de 24
años de antigüedad tendrá un incremento de
$138 de bolsillo . A esto debemos agregar, que los docentes
sin antigüedad, hasta los cuatro años no tienen ningún
aumento, pues quedan absorbidos con la garantía salarial
de $600 (el Incentivo para los que recién ingresan, no
es aumento, es adelanto de lo que nos pagan naturalmente
atrasado); para los docentes con antigüedad entre 4 y 6 años,
el aumento es $4,50. Esto es totalmente insuficiente cuando la
canasta familiar ya ha superado los $1800.
No
hay que ser muy perspicaz para advertir por qué consultarán
a los docentes tras el cobro del Viernes 5, con sueldos liquidados
con descuentos por ejercer el derecho a huelga. Es como si hubieran
acordado con el gobierno consultar a los docentes
con una mano apretándoles el cuello. Hemos denunciado el
pacto realizado en Agosto del 2001 (los 8 puntos)
como una inaceptable claudicación, sin embargo en aquellos
días la burocracia encabezada por Yasky garantizó
el pago de los días de huelga. Ahora, celestes y, azules
y blancos han llegado al límite, aceptando, dejado
correr, las aspiraciones de Solá de descontar los
días de paro sí o sí y de reglamentar
el derecho de huelga al más puro estilo de las dictaduras
gorilas.
Llamamos
a rechazar de plano los términos del Acta de propuesta
salarial del gobierno y la tramposa metodología de la Consulta
impulsada por la burocracia (que hoy se haría bajo la presión
de los descuentos ilegales de Solá).
Sostenemos
la necesidad de un salario básico unificado nacional de
$800 en la perspectiva de un sueldo inicial acorde a la canasta
familiar de $1800, y la derogación-anulación de
la Ley Federal de Educación, el rechazo al Canje de Deuda
por educación, por aumento del presupuesto educativo, y
en este sentido, la exigencia a la CTERA de un plan de lucha nacional,
y por la unificación de las luchas con otros trabajadores.
Exigimos el rechazo de la reforma de la reforma y la continuidad
de la lucha sin tregua contra las políticas que atentan
contra los derechos de los trabajadores de la educación,
la escuela y la educación pública.
Buenos
Aires, 8 de Agosto de 2005