La
política de saqueo pergeñada por el gobierno a fuerza
de acuerdos con el FMI, los banqueros y los capitalistas, ha llevado
a la educación pública y a los salarios a la ruina.
Ajuste tras ajuste, los docentes hemos sido sometidos a una continua
confiscación salarial y de condiciones laborales, nos hemos
transformado en el blanco predilecto de los ajustes de Solá.
El nuevo régimen de licencias vulnera derechos adquiridos
en materia de maternidad, matrimonio y causas particulares, entre
otras cosas. Los suplentes han sido brutalmente golpeados, algo
que en la práctica se traducirá en la pérdida
efectiva de cargos.
De esta manera Solá apuesta a reducir el gasto público
a costa de la salud de los docentes; en esa misma dirección
se orientan los proyectos de reforma del estado que avanzan en
la descentralización de la educación y la salud.
Es que la "carta de intención" firmada con el
Fondo exige un nuevo ajuste que, en la provincia, deberá
alcanzar los 849 millones de pesos.
Esto explica, de algún modo, la prórroga de la emergencia
económica hasta enero del 2004, lo que en concreto significa
el mantenimiento de la antigüedad congelada, el pago en patacones
y la continuidad de los descuentos que oscilan entre el 9% y el
32 %, que son la versión docente del descuento del 13 %.
Los nombramientos dispuestos para EGB III y Polimodal no son más
que una patraña con la que Solá pretende encubrir
la creciente desocupación docente en un intento de ordenar
el cuadro provincial con miras a que, en el recortado presupuesto
provincial, las cuentas cierren.
Los cierres de cursos, los desplazamientos y la desocupación
serán las constantes.
Frente a este cuadro, la Ctera amenaza con reinstalar la carpa,
una política que ya nos ha llevado a la derrota en el pasado.
¡Esto
no va más!
La
situación es insostenible. Los salarios han alcanzado el
nivel más bajo de la historia.
Congelados desde el 91, absorbieron la inflación de la
década menemista, cercenados luego por la devaluación,
fueron arrasados por la constante inflación.
La caída salarial se calcula en un 150 %. Sobre esto, las
quitas salariales, la pérdida de ruralidades y desfavorabilidades,
la derogación del Fondo de Incentivo Docente, han llevado
al salario a niveles de miseria.
Hoy más del 60 % de los docentes se encuentra por debajo
de la línea de pobreza.
Con estos salarios de miseria, no se come, no se viaja, no se
educa. Ni siquiera se puede vivir.
Organizar la lucha por el salario es una necesidad impostergable.
Es necesario convocar asambleas en todas las escuelas para que
resuelvan como luchar por este reclamos. Convocar asambleas abiertas
distritales que resuelvan con qué plan de lucha en base
a acciones directas vamos a frenar este ajuste, que discutan el
problema del no inicio, los paros progresivos, el paro indeterminado,
etc., para que un congreso provincial de delegados de base resuelva
y dirija este plan de lucha hasta el logro de nuestras reivindicaciones.
Es necesario reclamar un salario igual a la canasta familiar,
exigir un máximo de 25 alumnos por curso y la creación
de todas las secciones que sean necesarias. Reclamar el pago de
la ayuda escolar ($ 130) para todos los trabajadores desocupados
para que los chicos vuelvan a las escuelas, garantizar el pleno
funcionamiento de los comedores, el pago de las becas y el boleto
estudiantil.
Pongamos a la docencia en pie de lucha por este programa, por
la derogación de la Ley de Emergencia y la Ley de Ajuste,
por la conquista de todas nuestras reivindicaciones históricas,
por nuestro régimen de licencias, por la defensa del Estatuto,
por la recuperación de los sindicatos para transformarlos
en herramientas de lucha al servicio de nuestras reivindicaciones.
¡¡
Basta de tregua y confiscación!! ¡¡ Vayamos
por lo nuestro!!
TRIBUNA DOCENTE
En
el POLO OBRERO
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