-
- El
cese
de
tareas
realizado
el
8
de
septiembre
por
los
docentes
de
nuestro
distrito,
contribuyó
a
asestar
el
golpe
que
necesitaba
Llach
y
su
política,
para
que
este
le
aceptaran
la
renuncia.
La
masiva
asamblea
que
deliberó
ese
día,
tuvo
la
virtud
de
instalar
el
debate
sobre
la
necesidad
de
dotar
de
una
metodología
y
un
programa
a
la
lucha
por
la
defensa
de
la
educación
pública.
Los
términos
de
la
discusión
fueron
completamente
opuestos
a
la
política
gremial
de
la
CTERA,
esta
fue
la
razón
principal
que
llevó
a
la
directiva
seccional
a
impedir
la
votación
y
establecer
un
"compromiso"
verbal,
con
los
asambleístas
de
cumplir
con
el
mandato.
En
el
informe
aparecido
un
tiempo
después,
se
"omitió"
la
derogación
de
la
Ley
Federal,
la
lucha
por
un
básico
de
$
700
y
la
convocatoria
a
un
Congreso
de
Bases
en
la
seccional.
Por
esta
razón
un
grupo
de
delegados
y
activistas
se
presentaron
indignados
con
alrededor
de
400
pronunciamientos
que
reclamaban
la
incorporación
de
estos
reclamos
y
el
cumplimiento
del
mandato,
volvieron
a
establecer
un
"compromiso"
ante
los
compañeros,
de
responder
por
escrito
los
fundamentos
por
los
cuales
se
produjo
la
omisión".
A
más
de
un
mes
no
hay
noticias.
- En
la
campaña
electoral
habíamos
denunciado
que
la
Azul
y
Blanca
representaba
al
caballo
del
comisario
y
efectivamente
esto
se
ha
confirmado.
Carlos
Suárez
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Notas Sumario
Tribuna Docente N° 54 |