- En una primera
etapa Freire trabaja con los sectores más marginales del NO
brasileño, los analfabetos adultos, junto a quienes funda
en barrios y sociedades de fomento Círculos de Lectura
donde desarrolla acciones de una eficacia sorprendente, que
logra alfabetizar en tres meses a grupos de personas con
quienes la escolarización había fracasado rotundamente.
Para Freire la raíz del problema estaba en la situación de
explotación, y atacarlo significaba intervenir en el modo
de pensar y actuar de las personas. Para él, el sistema
educativo es un subsistema del sistema político y
económico, y está a su servicio. Pero la tarea del
educador no se reduce a esperar la revolución, debe luchar
por la liberación. Freire propone el desarrollo de la
conciencia crítica en el educador y en el educando. Esta
conciencia (que el va a llamar concientización) surge de
confrontar la realidad. "La vocación del hombre es ser
sujeto, no ser objeto", escribe en su libro
"Teoría y práctica de la Liberación". ¿Y cómo
llega a ser sujeto el hombre? Primeramente, nos dirá
Freire, reflexionando sobre su situación concreta y luego
interviniendo en su contexto social para transformarlo. Ser
sujeto es un compromiso histórico que se lleva a cabo en la
praxis. La educación, dirá Freire en "Pedagogía del
Oprimido" no instrumenta a las personas para poder
enfrentar los problemas más corrientes de su vida
cotidiana, y menos aún los grandes problemas de la
existencia social. En vez de desarrollar todas las potencias
del hombre, lo fragmenta oponiendo la cabeza al cuerpo, los
sentimientos a la razón, la teoría a la práctica, lo
manual a lo intelectual. Freire propone al docente dos
lugares de intervención, en la cabeza de quien aprende, y
en la vida de quien aprende. Los extraordinarios resultados
que obtuvo Freire con los analfabetos nordestinos se ancló
en su clara confluencia entre educación y política, leer
es leer la realidad, situarse en ella y comprometerse con
ella. Es interesante señalar que todas las acciones de los
Círculos de Lectura se hicieron fuera del sistema educativo
formal, ya que en este período Freire ve a la institución
escolar como un lugar que trabaja por el disciplinamiento y
conformismo de los sectores oprimidos.
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- Producido el golpe
de estado de Castello Branco, Freire va al exilio, y es
recién en ese momento que sistematiza sus prácticas y
publica su "Pedagogía del Oprimido", proponiendo
a las clases oprimidas una pedagogía propia, liberadora de
la explotación, que dé voz a quienes no la tienen, que
propicie la participación política, y que constituyó una
propuesta de política educacional de carácter renovador.
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- La burguesía, que
no ha podido anularlo, ha convertido la obra de Freire en un
"método de alfabetización", tratando de
tergiversar intencionalmente sus palabras y quitándoles la
intencionalidad política que siempre tuvieron.
-
- Trabaja en estos
momentos como asesor de los gobiernos de Cabo Verde, São
Tomé y Príncipe, ex-colonias portuguesas que debían
remontar la dura herencia colonial de un 80% de
analfabetismo, y sus cartillas de alfabetización dan cuenta
de lo ridículo de reducir sus teorías educativas a una
metodología didáctica.
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- Vuelto a Brasil en
1979 milita activamente en el PT y con el triunfo de éste,
asume el cargo de Secretario de Educación del municipio de
San Pablo, cargo que ejerce entre 1989 y 1991. Freire acepta
este cargo en la convicción de que en esta oportunidad
desde el estado se podían remediar las características que
hacen de la escuela brasileña una fábrica de analfabetos.
Incorpora las investigaciones de Emilia Ferreiro y solicita
a los docentes trabajar tiempo completo en la escuela. Se
produce así una paradoja: Freire es un funcionario del
Estado. Acostumbrado a la ejecutividad en las resoluciones,
no tolera el burocratismo de la función pública, las
negociaciones a las que se ve obligado, la pelea constante
para imponer sus puntos de vista con los otros poderes, los
compromisos espúreos. Su renuncia al cargo lo obliga a
reflexionar sobre esta dura realidad. ¿A quién debo ser
leal? ¿Al patrón que me paga o al sueño que me espera?,
se pregunta Freire en la apertura de las Jornadas
"Interrogantes y propuestas en la Educación Formal y
No Formal" realizadas en Buenos Aires en septiembre de
1993. Y responde: "Asumir la dualidad, pelear por no
ser más dual; asumir la realidad me impulsa a la pelea, a
la lucha..." Este es su legado. Su último libro se
llama "Pedagogía de la Esperanza", y en las
jornadas que se mencionaron más arriba dijo: "La
esperanza sola no fabrica la transformación del mundo, pero
sin la esperanza uno no va hacia la transformación".
Para terminan sus palabras: "Necesitamos ser sujetos de
la historia. Y para ser sujetos, necesitamos sin duda
dirigirnos críticamente a la historia".