El
conflicto educativo no se cerró
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En
el Congreso de Unter del martes 30 de abril se resolvió, en votación
dividida, el levantamiento "condicionado" de las medidas de
fuerza que el gremio venía llevando adelante desde hacía
varias semanas.
Influyeron en este desenlace varios factores, pero el más determinante
fue el estrangulamiento de la lucha docente por parte de los aparatos
sindicales, incluyendo a la propia CTA de Río Negro, y en particular
la traición de parte de la Ctera nacional.
No fue casual entonces que las seccionales "celestes" fuesen
las abanderadas del levantamiento de la lucha; incluso en algunas, como
en Viedma, el porcentaje de acatamiento al paro era ya bajo.
La resolución del Congreso de Unter "condicionó"
el retorno a las aulas al cumplimiento, por parte del gobierno, de un
cronograma de pagos de muy dudosa concreción. Así, los docentes
comenzaron el lunes 6 de mayo las tareas previas al inicio del ciclo escolar
(inscripciones, toma de exámenes, asambleas de cargos, etc.), previo
cobro del salario de febrero; el lunes, 13 de mayo, comenzarían
las clases, cuya continuidad estaba "condicionada" al pago de
marzo antes del 15 de mayo; prosiguiendo, de hacerse efectivo este pago,
hasta el 5 de junio, en que el gobierno debe cancelar abril...
El inicio de las actividades educativas previas puso de relieve que las
deficiencias de infraestructura edilicia, falta de elementos básicos,
de transporte, etc., lejos de haberse subsanado en los dos meses de conflicto,
se habían agravado enormemente. Las movilizaciones de padres se
suceden, reclamando el acondicionamiento de las escuelas, el pago a los
proveedores para evitar el corte de servicios, etc.
La estrategia del gobierno es patear el conflicto para adelante... Un
mes es una eternidad en la situación de extrema precariedad en
que se encuentra.
Los docentes deben prepararse para una nueva confrontación. La
reflexión de una compañera del movimiento de padres en el
reciente Encuentro del Polo Obrero rionegrino es perfectamente reveladora:
"Como madre, no me sirve que los docentes sean obligados a comenzar
las clases. Eso no garantiza la educación de mis hijos, máxime
cuando fortalece al gobierno que más hizo en toda la historia de
Río Negro por destruir la educación pública".
Las reivindicaciones docentes, y hasta la propia vigencia de la educación
pública en Río Negro, son absolutamente in-com-pa-ti-bles
con la permanencia del gobierno de Verani.
Que se vayan todos, que una Asamblea Popular Constituyente tome en sus
manos el gobierno para reorganizar, sobre nuevas bases, la provincia y
los municipios: éste pasa a ser el tema central del conflicto en
ciernes.
Horacio
Pastor
16-05-02
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