La
tragedia de Carmen de Patagones nos ha golpeado a todos. Pero
por mucho que nos duela, debemos decir que no fue la primera y
que no será la última.
Frente
a un hecho tan desgarrador, nuestra primera responsabilidad es
la de colocarnos al servicio activo de los docentes, de los alumnos
y de los padres de Carmen de Patagones.
Pero
justamente por eso, debemos denunciar, con los alumnos y con los
padres de todas las escuelas, que la violencia que hace rato que
estalla cotidianamente en las escuelas es la violencia que promueve
el gobierno contra el conjunto de la población.
Carmen
de Patagones no es una isla. Las escuelas de Carmen de Patagones
están arrasadas como todas las escuelas del país
por la barbarie de la desocupación, por el hambre de los
alumnos (que van a la escuela famélicos, y aún así,
el gobierno les niega a muchos cupos de comedor), por la falta
de recursos, por la falta de infraestructura, por la represión
policial fuera de las escuelas contra la población, pero
particularmente contra los más jóvenes (gatillo
fácil), por la acumulación de la riqueza en pocas
manos, por la corrupción y el nepotismo de los gobiernos
de los punteros del PJ en las provincias y en los municipios.
Las
escuelas de todo el país, pero especialmente las escuelas
de la provincia de Buenos Aires, retractan la violencia organizada
desde el propio Estado. La provincia de Buenos Aires es el centro
del negocio de los secuestros extorsivos, organizados por la propia
mafia policial bonaerense. Las escuelas bonaerenses son las más
asoladas por las "zonas liberadas" armadas por las fuerzas
de seguridad, que, además, son las que regentean y apañan
el tráfico de drogas y la prostitución. Las escuelas
bonaerenses reciben todos los días la dolorosa realidad
de familias que no pueden atender mínimamente su salud,
porque los hospitales están vaciados a favor de llenar
las cajas negras de los punteros provinciales y municipales.
Sin
embargo, Filmus y Solá quieren tapar rápido lo que
pasó y echarle la culpa a los docentes.
Filmus
ha declarado que el problema es que se han perdido los valores,
y las normas, el respeto a la ley. Que los docentes no están
formados para enfrentar esta situación.
Pretende
que la culpa de lo ocurrido es del pueblo. Solá declaró
que una vez que los chicos de Patagones vuelvan rápido
a las aulas, habrá que ver por qué la escuela no
detectó lo que pasaba con el agresor. Pretende que él
y su partido, que vienen gobernando el país y la provincia
desde hace décadas, nada tienen de responsabilidad.
Los
gobiernos patronales no tienen salidas para esta tragedia.
La
respuesta estatal a la violencia es más violencia; más
códigos, más penas, más condena, mas represión
-en especial eliminar la inimputabilidad de los menores.
Los docentes y los trabajadores respondemos con claridad a esta
barbarie y exigimos:
Triplicación del presupuesto educativo
Salario mínimo de 800 pesos
Aumento
de emergencia de 250 pesos ya al básico
Un
techo de 20 alumnos por cursos sin piso, para que los docentes
podamos seguir realmente
la evolución de nuestros alumnos.
Un
preceptor por curso
Equipos
psicopedagógicos en todos los establecimientos
Becas
y comedor para todos los alumnos
Infraestructura
y equipamiento para las escuelas
Trabajo
genuino para todos los padres desocupados
Atención
médica en todas las escuelas
Derogación
de la Ley Federal de Educación
Nacionalización de la Educación
Fuera la municipalización de la Educación pública
Daniel Sierra
Los
Casi 100 Presos del Gobierno "Nacional y Popular"
Libertad
a los presos de Caleta Olivia y a todos los presos por exigir
trabajo.
Hace
tres años, el gobierno de la Alianza registraba 98 compañeros
presos (piqueteros en su abrumadora mayoría, y del norte
de Salta, en particular), la marca mayor jamás alcanzada
por gobierno alguno desde el advenimiento de la democracia en
1983. Con las nuevas detenciones en Santa Cruz, que involucraron
a 36 trabajadores, el gobierno "nacional y popular"
se acercó a aquel récord y en menos tiempo.
En
cualquier caso, lo ocurrido en Santa Cruz es una radiografía
despiadada de un régimen de camarilla. La detención
de los manifestantes de la ruta Nº 3, reunidos allí
en apoyo a la ocupación de la terminal petrolera, que se
ha convertido en símbolo de la lucha por puestos de trabajo,
fue un operativo propio de los tiempos de la dictadura militar.
Más de 300 gendarmes, a las 2:30 de la madrugada del sábado,
avanzaron sobre los ocupantes de la ruta y detuvieron a mansalva,
sin orden judicial alguna, acompañados por un fiscal. (Ese
fiscal es señalado como parte de la "mafia judicial"
de la Patagonia y partícipe del caso de "gatillo fácil"
que se llevó la vida del pibe lván Torres en Comodoro
Rivadavia.)
Estado
de derecho
Los
trabajadores que volvieron a ocupar Termap fueron llevados a esa
situación por el gobierno, que otorgó puestos de
trabajo "selectivamente", sólo a una franja de
los 240 que debían recibirlos. Una acción conspirativa
del Estado para burlar la victoria arrancada por los trabajadores
con su lucha.
El
juez que ordenó la detención en Cañadón
Seco de los trabajadores que ocuparon Termap es el mismo que procesó
a los seis luchadores que llevan un mes de prisión.
La
misma arbitrariedad está presente en la causa contra Raúl
Castells
El
procesamiento de la Cámara contra los presos de la Legislatura
se basa en el violentamiento de figuras jurídicas - "privación
ilegal de la libertad" - y en los testimonios de los policías
que realizaron las detenciones.
Una
represión que no se limita a los piqueteros y que debemos
enfrentar. Muchos docentes están en la actualidad enfrentando
procesamientos, como Marina Schiffrin de Bariloche, docentes de
Caleta Olivia y Santa Cruz, o de Bahía Blanca.
Tribuna
Docente llama a multiplicar las manifestaciones populares por
la libertad de todos los compañeros presos y la nulidad
de los procesos a los miles de luchadores.
Filmus,
Yasky y Techint, una "Articulación" Nefasta
En
la reciente reunión del Consejo de Cultura y Educación
(reunión de Filmus con todos los ministros del área
de las provincias, más la participación de dos representantes
de Ctera), se votó la Resolución 215/04 donde se
establecen los "avances acerca del documento base Anteproyecto
de Ley de Educación Técnico Profesional y en relación
a esto se estipulan "los cursos de acción" a
seguir.
Todos
los allí reunidos acordaron que el Anteproyecto "tome
estado parlamentario en el presente período legislativo".
Así,
en sigilo, con el acuerdo de la conducción de Ctera, ministros,
"organizaciones sociales" y "otros actores del
sistema educativo" están preparando una ley de "Educación
Técnica" que, al decir del viceministro de Filmus
"es un factor ausente" que tiene la Ley Federal (Río
Negro, 8/ 8/04) y es necesario tener "para recuperar la producción".
El
Anteproyecto plantea desde el inicio que su "marco legal
... se encuadra en la normativa vigente", es decir, tanto
la Ley Federal como la Ley de Educación Superior, lo cual
ya es toda una definición.
Entre
sus "Fines y Principios" se propone "valorizar
el trabajo como realización del hombre y la sociedad y
como eje vertebrador del proceso social y educativo", para
lo cual piensa "estimular, promover y apoyar las innovaciones
educativas y los regímenes alternativos de educación,
particularmente los sistemas abiertos y a distancia" (sic).
Para
un régimen social que promueve jornadas de 12 y 14 horas
diarias, en tanto coexisten millones de desocupados, aludir al
trabajo como un elemento de la "realización del hombre"
es un macaneo descomunal, pero plantear, además, que ese
trabajo, esas condiciones de trabajo deban ser también
el "eje vertebrador del proceso ... educativo", es el
reconocimiento abierto de que serán los gerentes (como
representantes del capital) los que decidan sin tapujos todo lo
relacionado a la educación técnica.
Porque
no se trata aquí de la relación trabajo educación
en general, sino de esa relación en el capitalismo en decadencia,
bajo las condiciones de la súper flexibilización
laboral. Esto no tiene nada que ver con educación, sino
con embrutecimiento, unilateralidad, negación del pensamiento
crítico y científico. Se trata de transferir a la
educación técnica la decadencia de la industria
capitalista y sus tendencias a recomponer la tasa de ganancia
sobre la base de no limitarse en "chorrear sangre" obrera.
Educación
técnica no es enseñar oficios.
UN
IDA Y VUELTA
Pero
así como plantea "vertebrar la educación desde
el trabajo", no deja de plantear la necesidad de la vía
inversa: articular la escuela técnica con "las diversas
instituciones y programas extraescolares de formación y
capacitación para y en el trabajo .... (según) las
tendencias mundiales, de productividad y de empleo"
Se
ve allí, otra vez, la letra del Banco Mundial en la educación.
Porque
dichas instituciones y programas extraescolares, que como bien
lo dice, no son educación sino "formación y
capacitación", son las conocidas pasantías
(por eso menciona "para y en el trabajo").
La
escuela proveerá la mano de obra para aquellas instituciones
y programas y éstos proveerán a la escuela las currículas,
contenidos y orientaciones.
Pero
no sólo eso, porque para asegurar que nada dificulte esta
"articulación", el Anteproyecto también
incorpora al gobierno de la educación técnica, además
del estado nacional y las provincias, a "órganos de
participación sectorial", es decir, a las empresas.
CHAU
TRABAJO, HOLA PASANTÍA
Pero
no contento con esto, Filmus, Yasky y Techint nos prometen que
no se contentarán con "facilitar la incorporación
de la juventud al mundo del trabajo", sino que también
se trata de "la formación continua de los adultos
a lo largo de su vida activa", es decir, una eterna pasantía
para los egresados en pos de su "formación continua".
Por eso con total sinceridad se reconoce que pretenden convertir
a la educación técnicac en un "... núcleo
de formación de recursos humanos".
Esto será un gran subsidio al capital, ya que la formación
de dichos recursos hoy en gran parte corre por cuenta de las propias
empresas. Con el Anteproyecto en cambio, cualquier empresa podrá
dirigir una escuela técnica, armar sus planes de estudio,
reclutar allí su recurso humano y formarlo a lo largo de
su vida activa a través de una pasantía en la misma
empresa.
La
defensa de la escuela técnica no es entregarla al gran
capital.
Norberto
Calducci
Octubre
de 2004