Tribuna Docente Nº 68 - Octubre de 2004

Carmen de Patagones
El Responsable del Crimen es el Gobierno

La tragedia de Carmen de Patagones nos ha golpeado a todos. Pero por mucho que nos duela, debemos decir que no fue la primera y que no será la última.

Frente a un hecho tan desgarrador, nuestra primera responsabilidad es la de colocarnos al servicio activo de los docentes, de los alumnos y de los padres de Carmen de Patagones.

Pero justamente por eso, debemos denunciar, con los alumnos y con los padres de todas las escuelas, que la violencia que hace rato que estalla cotidianamente en las escuelas es la violencia que promueve el gobierno contra el conjunto de la población.

Carmen de Patagones no es una isla. Las escuelas de Carmen de Patagones están arrasadas como todas las escuelas del país por la barbarie de la desocupación, por el hambre de los alumnos (que van a la escuela famélicos, y aún así, el gobierno les niega a muchos cupos de comedor), por la falta de recursos, por la falta de infraestructura, por la represión policial fuera de las escuelas contra la población, pero particularmente contra los más jóvenes (gatillo fácil), por la acumulación de la riqueza en pocas manos, por la corrupción y el nepotismo de los gobiernos de los punteros del PJ en las provincias y en los municipios.

Las escuelas de todo el país, pero especialmente las escuelas de la provincia de Buenos Aires, retractan la violencia organizada desde el propio Estado. La provincia de Buenos Aires es el centro del negocio de los secuestros extorsivos, organizados por la propia mafia policial bonaerense. Las escuelas bonaerenses son las más asoladas por las "zonas liberadas" armadas por las fuerzas de seguridad, que, además, son las que regentean y apañan el tráfico de drogas y la prostitución. Las escuelas bonaerenses reciben todos los días la dolorosa realidad de familias que no pueden atender mínimamente su salud, porque los hospitales están vaciados a favor de llenar las cajas negras de los punteros provinciales y municipales.

Sin embargo, Filmus y Solá quieren tapar rápido lo que pasó y echarle la culpa a los docentes.

Filmus ha declarado que el problema es que se han perdido los valores, y las normas, el respeto a la ley. Que los docentes no están formados para enfrentar esta situación.

Pretende que la culpa de lo ocurrido es del pueblo. Solá declaró que una vez que los chicos de Patagones vuelvan rápido a las aulas, habrá que ver por qué la escuela no detectó lo que pasaba con el agresor. Pretende que él y su partido, que vienen gobernando el país y la provincia desde hace décadas, nada tienen de responsabilidad.

Los gobiernos patronales no tienen salidas para esta tragedia.

La respuesta estatal a la violencia es más violencia; más códigos, más penas, más condena, mas represión -en especial eliminar la inimputabilidad de los menores.
Los docentes y los trabajadores respondemos con claridad a esta barbarie y exigimos:

Triplicación del presupuesto educativo
Salario mínimo de 800 pesos
Aumento de emergencia de 250 pesos ya al básico
Un techo de 20 alumnos por cursos sin piso, para que los docentes podamos seguir realmente
la evolución de nuestros alumnos.
Un preceptor por curso
Equipos psicopedagógicos en todos los establecimientos
Becas y comedor para todos los alumnos
Infraestructura y equipamiento para las escuelas
Trabajo genuino para todos los padres desocupados
Atención médica en todas las escuelas

Derogación de la Ley Federal de Educación
Nacionalización de la Educación
Fuera la municipalización de la Educación pública


Daniel Sierra


Los Casi 100 Presos del Gobierno "Nacional y Popular"

Libertad a los presos de Caleta Olivia y a todos los presos por exigir trabajo.

Hace tres años, el gobierno de la Alianza registraba 98 compañeros presos (piqueteros en su abrumadora mayoría, y del norte de Salta, en particular), la marca mayor jamás alcanzada por gobierno alguno desde el advenimiento de la democracia en 1983. Con las nuevas detenciones en Santa Cruz, que involucraron a 36 trabajadores, el gobierno "nacional y popular" se acercó a aquel récord y en menos tiempo.

En cualquier caso, lo ocurrido en Santa Cruz es una radiografía despiadada de un régimen de camarilla. La detención de los manifestantes de la ruta Nº 3, reunidos allí en apoyo a la ocupación de la terminal petrolera, que se ha convertido en símbolo de la lucha por puestos de trabajo, fue un operativo propio de los tiempos de la dictadura militar. Más de 300 gendarmes, a las 2:30 de la madrugada del sábado, avanzaron sobre los ocupantes de la ruta y detuvieron a mansalva, sin orden judicial alguna, acompañados por un fiscal. (Ese fiscal es señalado como parte de la "mafia judicial" de la Patagonia y partícipe del caso de "gatillo fácil" que se llevó la vida del pibe lván Torres en Comodoro Rivadavia.)

Estado de derecho

Los trabajadores que volvieron a ocupar Termap fueron llevados a esa situación por el gobierno, que otorgó puestos de trabajo "selectivamente", sólo a una franja de los 240 que debían recibirlos. Una acción conspirativa del Estado para burlar la victoria arrancada por los trabajadores con su lucha.

El juez que ordenó la detención en Cañadón Seco de los trabajadores que ocuparon Termap es el mismo que procesó a los seis luchadores que llevan un mes de prisión.

La misma arbitrariedad está presente en la causa contra Raúl Castells

El procesamiento de la Cámara contra los presos de la Legislatura se basa en el violentamiento de figuras jurídicas - "privación ilegal de la libertad" - y en los testimonios de los policías que realizaron las detenciones.

Una represión que no se limita a los piqueteros y que debemos enfrentar. Muchos docentes están en la actualidad enfrentando procesamientos, como Marina Schiffrin de Bariloche, docentes de Caleta Olivia y Santa Cruz, o de Bahía Blanca.

Tribuna Docente llama a multiplicar las manifestaciones populares por la libertad de todos los compañeros presos y la nulidad de los procesos a los miles de luchadores.


Filmus, Yasky y Techint, una "Articulación" Nefasta

En la reciente reunión del Consejo de Cultura y Educación (reunión de Filmus con todos los ministros del área de las provincias, más la participación de dos representantes de Ctera), se votó la Resolución 215/04 donde se establecen los "avances acerca del documento base Anteproyecto de Ley de Educación Técnico Profesional y en relación a esto se estipulan "los cursos de acción" a seguir.

Todos los allí reunidos acordaron que el Anteproyecto "tome estado parlamentario en el presente período legislativo".

Así, en sigilo, con el acuerdo de la conducción de Ctera, ministros, "organizaciones sociales" y "otros actores del sistema educativo" están preparando una ley de "Educación Técnica" que, al decir del viceministro de Filmus "es un factor ausente" que tiene la Ley Federal (Río Negro, 8/ 8/04) y es necesario tener "para recuperar la producción".

El Anteproyecto plantea desde el inicio que su "marco legal ... se encuadra en la normativa vigente", es decir, tanto la Ley Federal como la Ley de Educación Superior, lo cual ya es toda una definición.

Entre sus "Fines y Principios" se propone "valorizar el trabajo como realización del hombre y la sociedad y como eje vertebrador del proceso social y educativo", para lo cual piensa "estimular, promover y apoyar las innovaciones educativas y los regímenes alternativos de educación, particularmente los sistemas abiertos y a distancia" (sic).

Para un régimen social que promueve jornadas de 12 y 14 horas diarias, en tanto coexisten millones de desocupados, aludir al trabajo como un elemento de la "realización del hombre" es un macaneo descomunal, pero plantear, además, que ese trabajo, esas condiciones de trabajo deban ser también el "eje vertebrador del proceso ... educativo", es el reconocimiento abierto de que serán los gerentes (como representantes del capital) los que decidan sin tapujos todo lo relacionado a la educación técnica.

Porque no se trata aquí de la relación trabajo educación en general, sino de esa relación en el capitalismo en decadencia, bajo las condiciones de la súper flexibilización laboral. Esto no tiene nada que ver con educación, sino con embrutecimiento, unilateralidad, negación del pensamiento crítico y científico. Se trata de transferir a la educación técnica la decadencia de la industria capitalista y sus tendencias a recomponer la tasa de ganancia sobre la base de no limitarse en "chorrear sangre" obrera.

Educación técnica no es enseñar oficios.

UN IDA Y VUELTA

Pero así como plantea "vertebrar la educación desde el trabajo", no deja de plantear la necesidad de la vía inversa: articular la escuela técnica con "las diversas instituciones y programas extraescolares de formación y capacitación para y en el trabajo .... (según) las tendencias mundiales, de productividad y de empleo"

Se ve allí, otra vez, la letra del Banco Mundial en la educación.

Porque dichas instituciones y programas extraescolares, que como bien lo dice, no son educación sino "formación y capacitación", son las conocidas pasantías (por eso menciona "para y en el trabajo").

La escuela proveerá la mano de obra para aquellas instituciones y programas y éstos proveerán a la escuela las currículas, contenidos y orientaciones.

Pero no sólo eso, porque para asegurar que nada dificulte esta "articulación", el Anteproyecto también incorpora al gobierno de la educación técnica, además del estado nacional y las provincias, a "órganos de participación sectorial", es decir, a las empresas.

CHAU TRABAJO, HOLA PASANTÍA

Pero no contento con esto, Filmus, Yasky y Techint nos prometen que no se contentarán con "facilitar la incorporación de la juventud al mundo del trabajo", sino que también se trata de "la formación continua de los adultos a lo largo de su vida activa", es decir, una eterna pasantía para los egresados en pos de su "formación continua".
Por eso con total sinceridad se reconoce que pretenden convertir a la educación técnicac en un "... núcleo de formación de recursos humanos".
Esto será un gran subsidio al capital, ya que la formación de dichos recursos hoy en gran parte corre por cuenta de las propias empresas. Con el Anteproyecto en cambio, cualquier empresa podrá dirigir una escuela técnica, armar sus planes de estudio, reclutar allí su recurso humano y formarlo a lo largo de su vida activa a través de una pasantía en la misma empresa.

La defensa de la escuela técnica no es entregarla al gran capital.

Norberto Calducci

Octubre de 2004